¿El golimumab alivia los síntomas de la artritis reumatoide?

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria severa que conduce a la incapacidad laboral en el 35 por ciento de los pacientes dentro de los 10 años de su diagnóstico. Para muchas personas con AR, la destrucción articular es la manifestación más evidente y preocupante. No obstante, esta enfermedad también puede afectar el corazón, los pulmones, los ojos, la piel y el sistema nervioso. Teniendo en cuenta sus efectos generalizados y su impacto negativo en tu calidad de vida, el tratamiento temprano y agresivo de la AR es vital para reducir los síntomas y preservar la función a largo plazo. El golimumab (Simponi), un agente "biológico", aprobado en 2009 para tratar enfermedades auto-inmunes, reduce los síntomas de la AR.

Respuesta inmune equivocada

Al igual que otras enfermedades auto-inmunes, la artritis reumatoide se desarrolla cuando el sistema inmunológico ataca equivocadamente sus propios tejidos como si fueran extraños. No está del todo claro lo que desencadena esta respuesta autoinmune en las personas con AR, pero los factores genéticos son claramente importantes. Fumar ha sido identificado como un factor de riesgo para la AR en individuos genéticamente susceptibles, y también otros factores ambientales, tales como la infección, pueden desempeñar un papel. La actividad autoinmune en la AR se caracteriza por una hiperactividad de los glóbulos blancos que fabrican anticuerpos anormales y moléculas inflamatorias llamadas citoquinas. Entre estas citoquinas inflamatorias, el factor de necrosis tumoral o TNF, desempeña un papel clave en la generación de los síntomas sistémicos que caracterizan a la AR. El golimumab es un anticuerpo creado en laboratorio que apunta a desactivar el TNF, reduciendo así sus indeseables efectos.

Efectividad

Si la dejas sin tratamiento, la artritis reumatoide causa destrucción progresiva y deformidad de las articulaciones implicadas, por lo general las de los dedos, manos y muñecas, aunque otras también pueden verse afectadas. Dolor articular severo, rigidez matutina, debilidad, fatiga, pérdida de peso, hinchazón de las articulaciones y fiebre son los síntomas más comunes de la artritis reumatoide. En 2010, los investigadores de la UCLA David Geffen School of Medicine en Los Angeles revisaron una serie de estudios clínicos diseñados para evaluar la eficacia del golimumab en el tratamiento de la AR. En base a las puntuaciones del índice de Evaluación del Cuestionario de Incapacidad, los pacientes tratados con goliumumab reportaron una mejoría de un 45 a 50 por ciento en los síntomas, que fue significativamente mayor que la mejora observada en pacientes que tomaban un placebo. Además, el golimumab reduce los niveles de proteína C reactiva en los pacientes con AR, proporcionando pruebas de que el medicamento suprime eficazmente la inflamación en este escenario.

Dosis adecuadas

El golimumab es uno de los tantos medicamentos anti-TNF en el mercado. Todos estos medicamentos deben inyectarse, ya que ninguno es eficaz cuando se toma por vía oral. El infliximab (Remicade) requiere la administración intravenosa cada 6 u 8 semanas, el adalimumab (Humira) se inyecta debajo de la piel cada dos semanas y el etanercept (Enbrel), se inyecta una vez por semana. El golimumab fue el primer agente anti-TNF auto-administrado mensualmente disponible en el mercado, por lo que es una opción conveniente para muchos pacientes con AR.

Precauciones

Aunque el golimumab reduce eficazmente los síntomas y la inflamación en muchos pacientes con AR, sus beneficios deben ser sopesados ​​contra sus potenciales riesgos. Aunque el factor de la necrosis tumoral es una de las fuerzas impulsoras detrás de la AR, esta citocina también es importante para defenderte de las infecciones y el cáncer. Por lo tanto, la terapia con golimumab podría aumentar el riesgo de infecciones bacterianas, virales o fúngicas graves o incluso mortales o ciertos tipos de cáncer, como el linfoma. El riesgo de esclerosis, insuficiencia cardíaca, daño hepático e insuficiencia de médula ósea puede aumentar debido al golimumab, y se ha informado de la reactivación de la tuberculosis o hepatitis B en pacientes que toman este medicamento. El golimumab puede causar efectos secundarios graves. Tu médico te ayudará a decidir si el golimumab es apropiado para ti.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por rafael ernesto díaz