El glucógeno y el ejercicio

El glucógeno es la forma almacenada de energía que el cuerpo utiliza para impulsar los movimientos musculares. El glucógeno se sintetiza a partir de la glucosa, o azúcar, durante el proceso de digestión y se almacena en el hígado y en los músculos. Durante el ejercicio, tu cuerpo se nutre de sus reservas de glucógeno de ambas áreas para impulsar tus músculos. Sin embargo, los suministros son limitados y el ejercicio agota las reservas. Habla con tu médico sobre el consumo de alimentos después del ejercicio para reponer los niveles de glucógeno.

Importancia del glucógeno

El glucógeno creado durante la digestión se puede utilizar inmediatamente o se puede almacenar en los músculos o en el hígado. El cuerpo utiliza lo que necesita, después almacena el resto. El glucógeno es un combustible potente, preferido por el cuerpo durante los movimientos intensos cortos, según Oregon State University, ya que se compone de muchas moléculas de glucosa. Al igual que una batería para el cuerpo, se convierte fácilmente en azúcar para obtener energía cuando es necesario. Otras fuentes de energía almacenada, como la grasa, no proporcionan energía tan rápidamente como el glucógeno. Tu cuerpo también puede descomponer el glucógeno, pero no la grasa, para regular el azúcar en la sangre inmediatamente si tus niveles caen por debajo de lo normal.

Glucógeno y ejercicio

Tu cuerpo usa dos procesos básicos durante el ejercicio: el metabolismo aeróbico y anaeróbico. El metabolismo aeróbico utiliza oxígeno y glucógeno para crear energía. Sin suficiente oxígeno, tu cuerpo cambia a los procesos anaeróbicos, sin oxígeno. El glucógeno también se puede romper sin oxígeno, por lo que es un combustible ideal durante las actividades de alta intensidad. tu cuerpo mantiene aproximadamente de 450 a 550 gramos de glucógeno en el hígado y en el almacenamiento muscular para usar durante el ejercicio.

Agotamiento de glucógeno

El ejercicio exhaustivo, que pueden ser periodos prolongados de intensidad moderada o periodos cortos de alta intensidad, agota las reservas de glucógeno. Las contracciones musculares excéntricas, donde una fuerza externa trata de prolongar el músculo mientras se contrae, conduce al mayor agotamiento de glucógeno. La recuperación de las reservas después de hacer ejercicios excéntricos puede tardar hasta cuatro días. Los músculos y el sistema nervioso experimenta fatiga extrema, y los niveles de azúcar en la sangre a menudo disminuyen. El agotamiento volitivo, cuando el sistema nervioso no tiene la energía para indicar una contracción muscular, también puede ocurrir. El agotamiento de glucógeno normalmente te indica que comas, lo que te anima a comer para reponer las reservas perdidas.

Reposición de las reservas de glucógeno

Comer después de una dura sesión de ejercicios es importante, tanto para la reposición de glucógeno, como para apoyar la reparación del músculo. "International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism", publicó un estudio en diciembre de 2010, que declaró que después del ejercicio exhaustivo, la restauración de glucógeno es de suma importancia para los periodos de recuperación muscular. Ingerir una mezcla de proteínas, hidratos de carbono y aminoácidos puede ayudar a reconstruir los niveles de glucógeno y promover la síntesis de proteína muscular y la reparación. Los investigadores concluyeron que comer adecuadamente puede disminuir potencialmente el tiempo de recuperación, lo que es una herramienta esencial para los atletas que participan en varios entrenamientos o competiciones en días consecutivos.

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Escrito por christy callahan | Traducido por mayra cabrera