Cómo hacer que unos gemelos eructen

Al alimentar a dos bebés a la vez, es casi inevitable que también deban eructar a la vez. La consecuencia de que un bebé no eructe correctamente es la acumulación de aire en el interior de su vientre, lo que puede provocar dolores y llanto. Para mantener a dos gemelos felices y cómodos, debes hacer que ambos eructen después de alimentarlos. Aunque esto puede parecer una tarea difícil, con práctica, lo harás como una profesional.

Nivel de dificultad:
Moderado

Necesitarás

  • Almohadas
  • Almohada para amamantar
  • Paño para eructo

Instrucciones

  1. Colócate en un sofá o cama donde puedas sostener a ambos bebés mientras los amamantas o toman del biberón. Coloca almohadas bajo tus brazos y detrás de tu espalda para que tengas soporte y te sientas cómoda mientras los alimentas.

  2. Deja de alimentar a los bebés para posicionarte y hacer que eructen. Mientras los cambias de posición, quizás debas colocar uno o ambos sobre el colchón o la cama, como sugiere Meghan Regan-Loomis, autora de "Jugglin Twins" (Malabareando gemelos).

  3. Coloca a uno de tus bebés boca abajo sobre tu regazo para hacer que eructe o, si ya pueden sostener la cabeza y el cuello, uno contra el interior de una almohada para amamantar (colocando la cabeza sobre la parte superior de la almohada). Coloca una tela para que eructen debajo del rostro del bebé para atrapar cualquier residuo que expulsen.

  4. Coloca al otro bebé contra tu hombro en la posición tradicional para eructar. Coloca un paño para eructar sobre tus hombros para evitar desastres.

  5. Palmea, mueve y frota la espalda del bebé sobre tu hombro con una mano (la que sostiene al bebé). Palmea al bebé en tu regazo o en la almohada con la otra mano.

  6. Continúa palmeando a ambos bebés hasta que expulsen el gas atrapado. Cuando uno de los bebés eructe, puedes dejar de darle palmadas y enfocar tus esfuerzos en hacer que el otro bebé eructe. Puedes mover al bebé que ya ha eructado a un sitio seguro cerca de ti, un asiento para infantes o una frazada sobre el piso, para que ambas manos queden libres para el otro bebé.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por eduardo moguel