Los gemelos y su desarrollo siendo niños pequeños

Los gemelos se desarrollan de la misma forma en la que lo hacen otros niños pequeños, pero la diferencia principal es que a menudo experimentan retrasos que pueden deberse a un nacimiento prematuro o por esperar a que su compañero los alcance. Estas son diferencias principalmente superficiales y podrán superarlas durante los años preescolares. El desarrollo de niños gemelos pequeños representa desafíos para los padres al luchar por fomentar su crecimiento sin promover la competencia ni herir sus sentimientos.

Hablar

El habla es similar a las otras fases del desarrollo en el sentido de que podría parecer que uno de los gemelos tiene más control sobre este aspecto que el otro. El gemelo que vaya atrasado aprenderá de su hermano y se pondrá al día, posiblemente superando al primer gemelo cuando los papeles se inviertan. Otro obstáculo en el desarrollo del habla de los gemelos es la imitación de errores entre los niños de acuerdo a Bella Online, un sitio en línea dedicado a la crianza de los hijos. Los gemelos se imitarán entre sí y posiblemente consolidarán un vocabulario o sintaxis incorrectos en su cerebro, haciendo más difícil para los padres el poder corregirlos de forma oportuna. Muchos pares de gemelos también inventan su propio lenguaje antes de aprender los detalles del lenguaje adulto en casa. Esto permite que los gemelos se comuniquen entre sí, pero la satisfacción de esa necesidad puede obstaculizar el desarrollo típico del habla.

Dormir

Los gemelos a menudo se despiertan entre sí en la noche. La mayoría de ellos prefiere compartir una habitación y esto ocasionará un escándalo si se separan, aunque si comienzas dicho proceso con suficiente antelación la transición será más fácil. Sin embargo, el hacerlos dormir en la misma habitación les permite jugar y hablar y mantenerse despiertos entre sí en la noche, especialmente cuando se les mueve de la cuna a las camas para niños de acuerdo a Laura Markham de Aha Parenting. Para evitar esto asegúrate de que tus gemelos hayan bebido algo e ido al retrete de entrenamiento antes de ir a la cama. Realiza una actividad relajante antes de arroparlos, como leer un libro de cuentos tranquilo para ir a dormir. Recuérdales que deben permanecer en su propia cama. Aunque no lo creas algunas veces se les olvida. Evita las siestas si tienen problemas para quedarse dormidos en la noche y establece el horario para ir a la cama aproximadamente cuando lleguen a un momento de cansancio después de la cena.

Entrenamiento para ir al retrete

El entrenamiento para ir al retrete en los gemelos involucra una doble limpieza y consistencia. Acostumbra a tus niños a una rutina para ir al retrete de entrenamiento tan pronto como decidas comenzar con esta aventura, indica la pediatra y madre de gemelos Shelly Vaziri Flais al escribir en Pediatricianmomoftwins.blogspot.com. Comprarles retretes de entrenamiento separados puede ayudarles, ya que puedes colocarlos en ellos al mismo tiempo. Después de comer o beber, correr, antes de la siesta y la hora de dormir, coloca a tus niños en el retrete de entrenamiento. Ten cuidado con los elogios, ya que no querrás que uno de los gemelos se rinda debido a que su hermano lo logró antes que él. Siempre haz cumplidos al gemelo que logre su objetivo en el retrete de entrenamiento, pero respalda esa acción con palabras de aliento para el gemelo que no lo ha logrado aún. Ambos necesitan sentirse especiales, amados y realizados, dice Flais.

Rabietas

Las rabietas de los gemelos pueden tomar vida propia. Cuando no solamente tienes uno, sino dos niños pequeños intentando comunicarse de una forma comprensible y frustrándose cuando no lo logran, el factor de intensidad se duplica de acuerdo a SuperNanny.co.uk. Agrega a eso cualquier competencia que los dos experimenten cuando se trata de ganar la atención y el afecto de tu parte, o incluso la competencia de lo que cada uno puede o no puede hacer, y tendrás un torbellino de lágrimas y drama en tus manos. Mantén la calma. Cuando te enfrentes a dos niños gritando habla tranquilamente con ellos, concentrándote en uno a la vez (alterna cada vez entre ellos para saber a quién brindarle tu atención primero). Cálmalos y oriéntalos de nuevo. Recuerda que tú tienes el control. Lo que digas es lo que deberá hacerse, aunque los niños estén gritando o no.

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Escrito por darlena cunha | Traducido por juliana star