Cómo usar un gel de ducha

El gel de ducha es una alternativa efectiva y práctica al jabón tradicional. Muchos productos en gel contienen humectantes y tienen muchos usos, como jabones, champús y geles de afeitar si es necesario. Son más higiénicos que el jabón en barra, y resultan ideales para guardar en el baño o al viajar. Las fórmulas de estos geles de ducha varían, y están hechas para ajustarse a todo tipo de pieles, con texturas que van desde cremas hasta geles.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Loción humectante

Instrucciones

  1. Moja tu piel con agua tibia de la ducha o bañera.

  2. Aplica cerca de una cucharada de gel de ducha a tu paño o esponja de baño. Humedece el paño de nuevo para crear espuma.

  3. Frota tu piel con el paño mojado, empleando movimientos circulares. Asegúrate de lavar todo tu cuerpo, incluyendo bajo tus brazos. Comienza con tu rostro y cuello, pero evita el área de los ojos. Lava por tu cuerpo hacia abajo, dejando las áreas más sucias de último.

  4. Vuelve a mojar el paño y aplica más gel de ducha si es necesario. Este gel limpia de forma más efectiva cuando hace espuma.

  5. Enjuaga tu piel con agua tibia, luego sigue con un enjuague de agua fría para cerrar tus poros.

  6. Utiliza una loción humectante dentro de tres minutos de haber salido de la ducha o baño, si sufres de piel seca. Aunque muchos geles de ducha contienen humectantes, la mayoría no son suficientes para prevenir o tratar la piel seca.

Consejos y advertencias

  • Mantente atento a los signos de irritación en tu piel o reacciones alérgicas después de usar un gel de ducha. Muchos de estos productos contienen fragancias y otros ingredientes que podrían irritar la piel sensible. Si desarrollas cualquier enrojecimiento, comezón o ardor, deja de usar el gel de ducha.

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Escrito por sandra ketcham | Traducido por pau epel