Cómo hacer un gel de ducha en casa

Escrito por m.h. dyer | Traducido por alejandra prego
Usa tus aceites esenciales favoritos para hacer un gel en casa.

Usa un gel de ducha con una esponja de lufa o de malla para animar tu ducha de la mañana o para relajarte y rejuvenecerte después de un largo día. Si bien las tiendas ofrecen una gran variedad de geles de ducha comerciales, puedes ahorrar dinero mezclándola en tu cocina. Lo que es aún mejor puedes adaptarlo a tus preferencias personales y sólo contará con ingredientes saludables y buenos para la piel.

Coloca una taza de jabón de Castilla o de champú para bebé en un tazón mezclador.

Agrega 1/2 taza de agua de rosas o de azahares y 1/4 de cucharadita de sal y revuelve lentamente. El agua de rosas y de azahares son suaves para la piel y añaden una fragancia sutil.

Agrega 30 gotas de los aceites esenciales de tu preferencia. Por ejemplo, usa 15 gotas de aceite esencial de geranio o de ylang ylang y 15 gotas de aceite esencial de lavanda para la piel seca. Agrega 15 gotas de aceite de manzanilla y 15 gotas de aceite esencial de lavanda para la piel sensible. Para la piel grasa, usa 15 gotas de aceite esencial cítrico o de aceite de romero y 15 gotas de aceite esencial de menta. Revuelve suavemente para incorporar los aceites en la mezcla de champú.

Vierte el gel de ducha en una botella de champú vacía y limpia o en una botella de plástico. Extiende el gel en forma homogénea sobre tu piel con una esponja de lufa o con una toalla de aseo y luego enjuaga bien.