El ajo y los gases

Algunos de los alimentos más saludables pueden conducir a gases intestinales y flatulencias. Esto se debe en gran parte a su contenido en fibra. Tu tracto digestivo tiene dificultades para romper sustancias como la fibra y otros carbohidratos, por lo que con el tiempo pasan a los intestinos gruesos. Una vez sin digerir, los alimentos se mueven hacia esta sección del tracto digestivo y las bacterias se hacen cargo de ayudar en la digestión, lo que lleva a los gases intestinales.

Ajo

Aunque el ajo es relativamente bajo en fibra y otros carbohidratos, contiene almidones que el cuerpo tiene dificultades para digerir. Estos almidones pasan desde el estómago hasta el intestino delgado antes de pasar al intestino grueso, donde las bacterias pueden empezar a romper las partes no digeridas de los ajos.

Gas

A medida que las bacterias descomponen los almidones del ajo, crean un subproducto en forma de gas. Este gas está compuesto principalmente de hidrógeno y dióxido de carbono. Sin embargo, la Fundación Internacional para los Trastornos Gastrointestinales Funcionales (International Foundation for Functional Gastrointestinal Disorders) explica que el ajo es formador de olores en lo que respecta al gas intestinal. Esto significa que las bacterias también liberan metano, lo que puede dar a la flatulencia un olor fétido.

Autocuidado

Aunque el gas y la flatulencia no requieren tratamiento, pueden ser incómodos para muchas personas, sobre todo cuando están acompañados de olor. Si el ajo tiende a aumentar el gas y la flatulencia, evita los alimentos elaborados con este ingrediente.

Tratamiento médico

También es posible que desees invertir en un medicamento de venta libre que contenga simeticona o carbón. Cualquiera de estos ingredientes pueden ayudar a reducir la cantidad de gas en el tracto digestivo y prevenir el exceso de flatulencia.

Prevención

Además de evitar los alimentos que contienen ajo o tomar un medicamento de venta sin receta conocido por reducir los gases intestinales, también es posible que desees evitar los alimentos altos en fibra, lo que puede favorecer la producción de gas. Comer más despacio también puede limitar la cantidad de aire ingerido durante las comidas, explica Mayo Clinic, lo que también puede disminuir la cantidad de gas en el tracto digestivo. Incluso el ejercicio puede ayudar a reducir los gases y la posterior flatulencia en algunas personas.

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Escrito por dana severson | Traducido por eva ortiz