Gafas de esquí contra anteojos de sol

Cuando pasas tiempo esquiando en la montaña, cierto equipo es esencial para tu rendimiento y seguridad. Una de estas piezas de equipo es la protección ocular que puede mantener tu visión clara mientras navegas las colinas. Cuando se trata de protección oculta, tienes dos opciones principales: gafas de sol o de esquí, cada cual tiene sus propios beneficios y desventajas.

Beneficios de las gafas de esquí

Las gafas de esquí proveen varios beneficios que los anteojos de sol no. Por ejemplo, las gafas de esquí protegen una área más grande del rostro, lo que crea un sello contra la piel, atrapando el calor y manteniendo tu rostro caliente. El sello adicional también ayuda a evitar que el viento y los cristales de hielo entren en tus ojos y los protege mejor contra las ramas si caes a través de árboles. Las gafas de esquí también vienen con una tira que las mantiene ajustadas contra tu cara, incluso si te caen mientras bajas la montaña. Además, el marco de los lentes de las gafas de esquí están mas lejos de los ojos, lo que provee un mayor rango de visión que los anteojos de sol.

Desventajas de las gafas de esquí

Las gafas de esquí también tienen algunas desventajas, como el hecho de que son grandes, lo que las pueden hacer incómodas o incompatibles con tu casco de esquí. Éstas también se pueden nublar, especialmente si te las sacas y pones constantemente; sin embargo, comprar gafas con una capa anti-niebla puede reducir de manera sustancial este problema.

Beneficios de los anteojos de sol

El peso y comodidad de los anteojos de sol pueden ser beneficiosos al navegar la montaña. Los anteojos de sol son más ligeros y cómodos para usar y fácilmente ayudan en la transición de bajar desde la montaña a correr a tu próxima ubicación. Es más fácil encontrar lentes de prescripción para anteojos de sol que para las gafas de esquí. Los anteojos de sol no se nublan tanto como las gafas, especialmente si necesitas quitártelos regularmente.

Desventajas de los anteojos de sol

Los anteojos de sol no proveen el mismo sello alrededor de los ojos y contra el rostro como las gafas de esquí, dejando tus ojos con un mayor riesgo de problemas con el viento, hielo y otros peligros en las colinas. De manera consecuente, la falta de un sellador también significa que el rostro se puede enfriar más al usar anteojos de sol que gafas de esquí. Muchos anteojos de sol no se ajustan a la cabeza tan fácil como las gafas. Los anteojos de sol generalmente están hechos de vidrio, lo que puede hacer que se rompan fácilmente. Sin embargo, comprar un par de anteojos de sol con lentes de policarbonato puede ayudar a reducir este riesgo.

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Escrito por chris sherwood | Traducido por lucas huidobro