¿Cómo el fútbol afecta al cuerpo?

Jugar un partido de 90 minutos de fútbol o balompié es una experiencia intensa, y afecta a todo el cuerpo, desde el cerebro hasta los pies. Practicar este deporte provee aptitud cardiovascular y muscular. La mayor parte del trabajo es realizado por tus piernas, pero usas muchos otros músculos. También usas la cabeza, tanto física como mentalmente, fortaleciendo tu conexión mente-cuerpo. También las lesiones son parte del deporte; sin embargo, un entrenamiento adecuado puede reducir tus riesgos.

Aptitud cardiovascular

Uno de los beneficios más importantes de jugar al fútbol es tu capacidad para mejorar tu nivel de condición física cardiovascular. La aptitud cardiovascular es, según el American Sports Medicine Institute, la eficiencia de tu corazón, los pulmones y el sistema vascular para entregar oxígeno a tus músculos para mantener la actividad. Correr implica mover grandes grupos musculares, como tus piernas, lo que hace que los latidos cardíacos y la respiración aumenten. Durante un partido, el jugador promedio corre alrededor de 7 millas en una mezcla de piques cortos y largos, así como períodos de trote. En el momento en que eres capaz de jugar un partido completo, tu cuerpo se encuentra en excelente estado cardiovascular.

Fortaleza muscular

En adición a la salud cardiovascular, el fútbol exige una gran cantidad de fuerza muscular. Las carreras veloces y los rápidos movimientos de dribbling, cubrir a un oponente y lanzar el balón 30 yardas lejos desde la portería, requiere de músculos fuertes. Solamente al patear se usa una variedad de músculos, desde los pies hasta el cuello. La práctica constante y el juego van a aumentar tu fuerza muscular. Sin embargo, los desequilibrios musculares (como músculos más fuertes en la parte delantera frente a la parte trasera de los muslos) te deja realmente vulnerable a las lesiones. Aunque correr y los ejercicios de habilidad son una parte importante de la práctica, el entrenamiento de fuerza es igual de valioso.

Usando tu cabeza

El fútbol también tiene un impacto en tu cabeza y cerebro. Ya que requiere rápidos cambios de ritmo y movimientos técnicos de agilidad, las conexiones entre el cerebro y el cuerpo se fortalecen. También el juego es fluido, es decir, hay algunos conjuntos de patrones y jugadas y, por lo tanto, tu cerebro constantemente calcula nuevas estrategias y líneas de acción. Tu cabeza también se usa para mover el balón, lo que puede, por desgracia, dar lugar a una conmoción cerebral. Según un estudio de 2010 publicado en "Brain Injury", la mayoría de los atletas que no saben que tienen una conmoción cerebral, experimentan los síntomas después de un juego, pero a menudo no son diagnosticados ni tratados. Si la pelota golpea en la parte equivocada de tu cabeza y te sientes mareado, habla con el entrenador de atletismo de inmediato para descartar lesiones.

Lesiones

Las lesiones, que son comunes en un partido de fútbol, también tienen un impacto en tu cuerpo. Los moretones, los tirones, los desgarros y los esguinces se producen con mayor frecuencia en las piernas, aunque pueden ocurrir en cualquier otro lugar. Las lesiones en el fútbol se dividen en lesiones traumáticas y de uso excesivo. Competir de forma continua durante meses y años lleva a tendinitis, calambres en las piernas y problemas en las articulaciones. Durante los torneos, donde puedes jugar más de un juego por día, corres el riesgo de exigir los músculos por uso excesivo y fatiga. Los músculos del muslo, los isquiotibiales y los cuádriceps, son los más tensos o exigidos. Mantener la aptitud, estirar y descansar lo suficiente puede ayudar a prevenir lesiones.

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Escrito por christy callahan | Traducido por daniela laura arjones