Cómo funcionan los calentadores de manos

Cuando se trata de calentadores de manos, hay dos tipos de reacciones químicas que se utilizan para generar calor: solución sobresaturada y aire-activado. Estas reacciones químicas trabajan para producir una liberación exotérmica, pero lo hacen a través de métodos muy diferentes. Estos tipos de calentadores se implementan mejor cuando se colocan en espacios reducidos como en un guante, zapatos o en un bolsillo. Ofrecen un enfoque ligero y portátil para generar calor y para ayudar a mantener las extremidades calientes cuando hace frío.

Calentadores activados por aire

Los calentadores de manos aire-activado generan calor a través de un proceso conocido como oxidación. Una vez que se rompe el sello de embalaje, el aire se abre paso en el paquete a través de los pequeños agujeros perforados en la misma bolsa de calentamiento. Las moléculas de aire reaccionan con el hierro en la bolsa calentadora de manos y se forma óxido de hierro, conocido también como óxido. La bolsa está diseñada para atrapar la humedad, manteniendo las manos del usuario secas mientras que un ingrediente llamado vermiculita mantiene el calor y evita que se salga del sitio de la reacción. A la inversa, para dispersar este calor en todo el material a menudo también se añade carbono. La sal se incluye por sus propiedades catalizadoras en la producción de calor instantáneo. Para llenar el espacio restante de la bolsa, se ​​utiliza celulosa como ingrediente inerte junto con carbón de leña o aserrín.

Calentadores de solución sobresaturada

El segundo tipo de calentadores de mano utiliza una reacción química llamada solución sobresaturada. Estos generalmente contienen discos de metal en el medio. Para liberar el calor el disco de metal debe ser friccionado. Esto hace que los cristales dentro precipiten. Esta energía calorífica liberada queda dentro de la bolsa, lo que aumenta el calor alcanzando temperaturas de hasta 130 grados Fahrenheit (54 grados Celsius). Estos usan una sal conocida como acetato de sodio. Debe realizarse una ebullición inicial del calentador de manos con el fin de disolver la sal mejor, creando así una solución sobresaturada capaz de mantener el calor durante largos períodos de tiempo. Estas bolsas son reutilizables, si se hierven en agua durante unos minutos están listas para usadas de nuevo.

Más galerías de fotos



Escrito por maggie lynn | Traducido por aurelius smith