Frecuencia respiratoria durante diversas actividades

Tu frecuencia respiratoria durante diversas actividades es un indicativo de la intensidad del ejercicio que se relaciona con tu frecuencia cardíaca sin necesidad de un monitor para ello. Conocer la intensidad de la actividad física que realizas es fundamental para lograr tus objetivos. El Centers for Disease Control and Prevention recomienda hacer 150 minutos de ejercicio moderado por semana para lograr la pérdida de peso, en lugar de 75 minutos de ejercicio intenso. Esto muestra una gran diferencia entre la intensidad y los resultados.

Actividades leves

Durante las actividades de baja intensidad, no notarás cambios evidentes en el patrón respiratorio y podrás mantener una conversación, o incluso cantar, sin que la respiración se vea afectada. No debes transpirar mientras realizas ejercicio de baja intensidad, a menos que el clima esté cálido o húmedo.

Actividades moderadas

Mientras llevas a cabo actividades de intensidad moderada, la respiración se altera levemente. El cuerpo necesita más aire, así que la respiración se acelera, pero no llega al punto en que te quedas sin aire. Puedes mantener una conversación, pero no tienes el suficiente aire como para cantar. Tendrías que empezar a transpirar ligeramente luego de 10 minutos de actividad moderada.

Actividades intensas

La actividad de intensidad vigorosa parece desafiante y los músculos necesitan una cantidad constante de oxígeno para que no te fatigues, lo que hace que las respiraciones sean profundas y rápidas. Puedes hablar mientras que realizas una actividad intensa, pero no puedes decir más que algunas palabras por vez sin tener que pausar a respirar. El cuerpo debe comenzar a transpirar luego de algunos minutos de actividad.

Exigencia excesiva

Si bien es importante obtener los beneficios del ejercicio físico en una intensidad adecuada, también es importante asegurarte de que no te hagas demasiado ejercicio y te sobreexijas. Si estás haciendo demasiado ejercicio, te quedarás sin aire y no podrás seguir el ritmo. Si sientes que estás a punto de desmayarte, sientes dolor o no puedes hacer el ejercicio que habías planeado, estás haciendo una actividad con una intensidad superior a tu estado de salud. Cuando esto ocurre, debes reducir la intensidad.

Más galerías de fotos



Escrito por j. anthony cooley | Traducido por florencia prieto