Con qué frecuencia un recién nacido tiene que ser amamantado

Como una nueva madre, es probable que tengas muchas preguntas sobre la mejor manera de cuidar a tu bebé. Una de las cosas más importantes es asegurarte de que tu bebé está recibiendo la nutrición que necesita. Puede que te preguntes si debes alimentarlo cuando él te lo pide o seguir un horario, y la cantidad de leche materna que debería estar recibiendo cada día. Si bien cada niño es diferente y los patrones de lactancia varían, hay algunas pautas generales que pueden ayudarte a empezar.

Comidas por día

Durante el primer mes, el recién nacido debe estarse alimentando entre ocho a 12 veces al día, o cada dos o tres horas, según KidsHealth.org. Puede que sientas como que estás amamantando a tu bebé durante todo el día, pero ya que la leche materna es fácil de digerir, se mueve a través del sistema digestivo de tu bebé de forma rápida y lo deja sentir con hambre de nuevo. Durante las primeras semanas, puede que tengas que despertar al bebé para darle de comer para asegurarte de que esté recibiendo la cantidad recomendada de comidas por día y asegurarte de que esté aumentando de peso adecuadamente.

Cuánto tiempo por toma

Muchos bebés se amamantan durante 15 a 20 minutos por mama, según Women'sHealth.gov. Por supuesto, esto varía dependiendo de varios factores, tales como si la producción de leche ha llegado por completo, lo rápido que fluya tu leche o si tu bebé tiene sueño. No importa el tiempo que el bebé necesite para comer, recuerda tomar el tiempo de las comidas desde el momento que empezaste y no cuando terminaste. Por ejemplo, si el recién nacido come cada dos horas aproximadamente y lo amamantaste a las 5 p.m., la siguiente toma debe comenzar a las 7 p.m., incluso si lo amamantaste durante 40 minutos.

Sigue su ejemplo

Aunque el reloj te puede dar una idea de cuándo tu bebé podría tener que comer, es mejor ver señales de que tiene hambre, de acuerdo con La Leche League International. Busca el reflejo de búsqueda, que es cuando voltea la cabeza y abre la boca en busca de la mama. Otros signos pueden incluir masticar o chupar sus manos o llorar porque está listo para ser amamantado. Los bebés suelen caer en una rutina predecible para la alimentación, pero pueden haber ocasiones en que tu recién nacido necesite ser amamantado con más frecuencia durante algunas partes del día y que sus comidas sean más espaciadas en el tiempo en otros momentos. Tu bebé te hará saber cuando tiene hambre y cuándo ha tenido suficiente leche, así que no te preocupes por mantener un horario estricto.

Alternar los lados

Amamantar frecuentemente cuando tu bebé es recién nacido le ayuda a señalar a tu cuerpo para que produzca suficiente leche materna. Tu producción de leche es estimulada por la alimentación de tu bebé y tu producción de leche se establece mediante la frecuencia y la cantidad que come tu bebé. Para ayudar a mantener tu producción de leche en ambos senos, alterna los lados en el centro de cada comida y alterna la mama que se ofrece en primer lugar para cada comida. Puede ser útil llevar un imperdible en el tirante del sujetador para recordarte de qué lado debes comenzar la lactancia materna.

Brotes de crecimiento

Justo cuando crees que ya tienes el patrón de amamantamiento de tu bebé, es probable que cambie. A medida que gane peso, tu bebé es capaz de comer más en cada comida y pasará más tiempo entre sesiones. Sin embargo, hay ocasiones en las que atraviesa un período de crecimiento rápido y su hambre es más elevada de lo normal. Según KidsHealth.org, esos momentos son típicamente alrededor de los 7 a 14 días, 2 meses, 4 meses y 6 meses. En esos momentos, debes ver a tu bebé por las señales de hambre y puede que tengas que aumentar la frecuencia de sus comidas temporalmente.

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Escrito por stacey chaloux | Traducido por enrique pereira vivas