La frecuencia cardiaca en atletas de resistencia

Los corredores, nadadores, ciclistas y otras personas que participan en deportes de larga distancia tienen que estar en óptimas condiciones físicas para que sus corazones puedan satisfacer las exigencias adicionales impuestas a sus cuerpos. No sólo los meses y años de entrenamiento hacen que los sistemas cardiovasculares de estos atletas se esfuercen más, sino que este tipo de formación promueve un ritmo cardíaco más eficiente. Los competidores de élite como el ciclista Lance Armstrong puede tener una frecuencia cardiaca en reposo de 32 a 34 latidos por minuto, muy por debajo del promedio para los no atletas.

Identificación

Tu sistema cardiovascular transporta el oxígeno a los músculos, que es utilizado como combustible. Cuanto más duro entrenas, más se sobrecarga la capacidad aeróbica y tu cuerpo necesita más adaptación de la frecuencia cardíaca en reposo para que tu corazón sea más fuerte. La frecuencia cardíaca es el número de veces que tu corazón late por minuto y es una medida de la fuerza y ​​eficacia con la que está funcionando tu corazón. Una frecuencia cardíaca en reposo entre 60 y 90 se considera normal, mientras que la frecuencia cardíaca máxima normal durante rangos de ejercicio va de 150 a 200.

Beneficios


Puedes disminuir tu ritmo cardíaco durante el ejercicio por 10 a 30 latidos por minuto dentro de los seis meses

Si eres sedentario, puedes disminuir tu frecuencia cardíaca en reposo de un latido por minuto por semana durante tu formación inicial en resistencia, a medida que vuelve más sangre al corazón y conduce a cambios en el control del sistema nervioso autónomo. Puedes disminuir tu ritmo cardíaco durante el ejercicio por 10 a 30 latidos por minuto dentro de los seis meses, según Mike Collins, entrenador de cross-country en Lewis-Clark State College. Además, cuanto más te entrenas, tu ritmo cardíaco será capaz de recuperarse más rápido después de tu entrenamiento.

Peligros

El término "corazón de atleta" se refiere a un conjunto de cambios, incluyendo bradicardia, o pulso lento de menos de 70 latidos por minuto, y la arritmia sinusal fásica, un pulso que acelera y frena al respirar. Encontradas en hasta el 69 por ciento de los atletas entrenados aeróbicamente, estas condiciones pueden causar una sensación de latidos salteados. El Dr. Luis Mont, del Hospital Clínic de Barcelona, ​​España, añade que las alteraciones en el ritmo cardíaco, especialmente la fibrilación auricular, son más comunes entre los ciclistas, corredores de maratón y otros atletas con un largo historial de entrenamiento de resistencia. La baja frecuencia cardíaca en reposo, combinada con grandes músculos de las piernas y la tendencia a deshidratarse, también hacen que los atletas tengan hasta un 85 por ciento más de probabilidades de sufrir trombosis venosa profunda, o coágulos de sangre.

Consideraciones


Los síntomas de los problemas de frecuencia cardíaca, debido a exceso de entrenamiento puede ser palpitaciones persistentes, mareos o náuseas.

Ciertas condiciones como la altura o el calor excesivos pueden afectar las tasas del corazón durante el ejercicio, incluso entre atletas de resistencia entrenados. Los síntomas de los problemas de frecuencia cardíaca, debido a exceso de entrenamiento puede ser palpitaciones persistentes, mareos o náuseas. Si tienes un historial personal o familiar de enfermedades del corazón, o si eres hombre y mayor de 40 años o mujer y de más de 50 años de edad, consulta a tu médico antes de comenzar un programa de entrenamiento de resistencia.

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Escrito por bonnie singleton | Traducido por luciano ariel castro