¿La frecuencia cardíaca se ve afectada por las diferentes actividades?

La frecuencia con la que tu corazón bombea sangre está directamente relacionada con la intensidad del funcionamiento del cuerpo. Por lo tanto, las deferentes actividades tienen diversos impactos en la frecuencia cardíaca. Controlar tu frecuencia cardíaca durante el ejercicio es importante para garantizar que recibas los máximos beneficios de tus entrenamientos.

Función del corazón

Cuando el corazón late, bombea sangre para que sea suministrada a los tejidos en funcionamiento. Dentro de la sangre hay oxígeno, que es necesario para la utilización de energía y para la energía y los nutrientes en sí mismos. Durante el descanso, si estás sentado o recostado, la frecuencia cardíaca se encuentra cerca de su punto más bajo porque los tejidos no están en funcionamiento y, por lo tanto, no necesitan tanto oxígeno ni nutrientes.

Efectos de la intensidad

Las actividades son de variada intensidad. Los movimientos que requieren la participación de los músculos grandes del cuerpo, como las piernas, hacen que el corazón trabaje más. El corazón debe adaptarse al aumento o el descenso de las demandas de la actividad en la que participas. Actividades tales como correr y hacer ejercicio en una máquina elíptica, que son movimientos realizados por las piernas, hacen que el corazón bombee sangre más rápido para suministrar el oxígeno y los nutrientes que los músculos necesitan. La frecuencia cardíaca también se adapta a las diferentes intensidades de la misma actividad, como correr a toda velocidad (sprinting) en comparación con jogging (trotar).

Frecuencia cardíaca ideal durante el ejercicio

Realizar actividad física regularmente ofrece numerosos beneficios para la salud, incluida la mejor salud cardíaca y la composición de un cuerpo saludable. Para maximizar los beneficios del ejercicio y verlos reflejados en tu cuerpo, debes entrenar a una intensidad que se corresponda con la frecuencia cardíaca ideal. Esta rango es de entre el 50 y el 80% de tu frecuencia cardíaca máxima. Para determinar tu frecuencia cardíaca ideal, primero debes conocer tu frecuencia cardíaca máxima al restar tu edad al número 220. Luego, multiplica este resultado por 0,50 y 0,80 para obtener los valores mínimo y máximo ideales.

Cómo regular la frecuencia cardíaca

Existen formas de ajustar la frecuencia cardíaca durante las diferentes actividades. Incrementar o reducir la velocidad o el índice de movimiento hará que la frecuencia cardíaca baje o aumente. Si estás entrenando en una máquina fija para ejercicios cardiovasculares, como una bicicleta fija o una máquina elíptica, puedes ajustar la resistencia o la inclinación.

Cómo controlar la frecuencia cardíaca

Existen varias formas de controlar si la frecuencia cardíaca se encuentra dentro de los valores normales. Puedes usar un monitor de frecuencia cardíaca, que se sujeta sobre la piel alrededor del pecho. Las lecturas se transmiten en tiempo real a un reloj colocado en la muñeca para una fácil lectura. Puedes determinar la frecuencia cardíaca colocando tus dedos sobre la arteria carótida y contando la cantidad de latidos por minuto. Si ninguna de estas opciones son válidas, puedes usar la prueba del habla. La frecuencia respiratoria se corresponde con la cardíaca, ya que aumenta cuando el corazón late más rápido. Cuando te encuentras en el límite de la frecuencia cardíaca ideal, puedes hablar sin problemas, pero mantener una conversación te resultará difícil.

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Escrito por kim nunley | Traducido por valeria d'ambrosio