Fracturas de tobillo en niños

Los niños que se fracturan en o cerca de las placas de crecimiento pueden estar en un mayor riesgo de complicaciones que aquellos con fracturas por avulsión.

Los niños que se fracturan en o cerca de las placas de crecimiento pueden estar en un mayor riesgo de complicaciones que aquellos con fracturas por avulsión.

Según el Dr. Greene, un médico pediatra, las fracturas de tobillo en niños inicialmente pueden ser confundidas con esguinces debido a sus similitudes. Con mecanismos similares para la lesión, una lesión en el tobillo de un niño causa una mayor incidencia de fracturas cuando sea adulto. Los niños todavía tienen placas de crecimiento abiertas que permiten una mayor inestabilidad y debilidad, lo que conduce a un mayor porcentaje de fracturas. Los niños que se fracturan en o cerca de las placas de crecimiento pueden estar en un mayor riesgo de complicaciones que aquellos con fracturas por avulsión. Incluso cuando la reparación quirúrgica es necesaria, la curación se produce rápidamente en la mayoría de los niños.

Fracturas de los huesos largos

Las fracturas son roturas o grietas en un hueso. A menudo son causadas por un trauma, pero también pueden ser causadas por el uso excesivo. Las fracturas de Greenstick en el tobillo pueden ocurrir en la tibia y el peroné. La fractura de Greenstick se produce en los huesos largos y es identificada por la flexión y el agrietamiento de sólo un lado del hueso largo. Las fracturas también pueden ocurrir cuando un hueso largo se tuerce pero no se rompe su capa exterior, esto se conoce como una fractura hebilla. Las fracturas por avulsión son una lesión en el tobillo relativamente común en los niños. Una avulsión ocurre cuando el ligamento se separa del hueso y extrae una pequeña porción de hueso con él. Las fracturas por avulsión pueden ocurrir en el maléolo. Una fractura desplazada puede ser muy grave y se produce cuando el hueso roto se mueve fuera de su lugar.

Fracturas de las placas de crecimiento

Las fracturas de las placas de crecimiento se clasifican en tipo I a V según la creciente gravedad. Las fracturas en las placas de crecimiento también pueden ser referidas como fracturas Salter. Según el Dr. Cliff Wheeless, la fractura pediátrica de placas de crecimiento más común es la fractura tibial tipo II. Las separaciones en la placa de crecimiento se consideran de una complicación menor a media, mientras que las fracturas de la placa epifisaria tienen un mayor riesgo de complicaciones y pueden implicar la rotura total de la placa de crecimiento.

Síntomas

Según la American Academy of Orthopedic Surgeons, los signos y síntomas de las fracturas de tobillo incluyen hinchazón, moretones, dolor, sensibilidad, y la incapacidad para soportar el peso. Las fracturas desplazadas pueden tener deformidades evidentes.

Pruebas

Los niños con fracturas sospechosas deben ser vistos de inmediato por su pediatra o médico ortopédico. Un examen médico determinará si una radiografía es necesaria. Si se sospecha de una fractura se pueden tomar rayos X del pie, el tobillo y la pierna. Se pueden prescribir más rayos X para confirmar la necesidad de cirugía. Las lesiones graves pueden requerir una tomografía computarizada. Si las radiografías son negativas, el médico también puede pedir una resonancia magnética para ver si hay lesiones de los tejidos blandos.

Tratamiento

El tratamiento no quirúrgico es suficiente para muchas fracturas. El tratamiento no quirúrgico incluye la reducción cerrada y la inmovilización. Las lesiones más graves requerirán operaciones. Las operaciones pueden ser utilizadas para las reducciones abiertas o para volver a sujetar el tendón. Las fracturas de las placas de crecimiento de tipo I o II pueden ser tratadas mediante reducción cerrada e inmovilización. La inmovilización se realiza por yeso o con una férula. Puede que sea necesario tratamiento quirúrgico para las fracturas de las placas de crecimiento III, IV, V. III o las que estén desplazadas gravemente.

Ocurrencia

Un estudio realizado por Vahvanen y Aalto, publicado por Orthopaedic & Traumatic Surgery analizó a 310 niños de entre 2 y 14 años. Vahvanen y Aalto concluyeron que el 71 por ciento de las fracturas ocurrieron en el maléolo, mientras que sólo el 22,9 por ciento se produjo en la placa de crecimiento. Cualquier fractura en los niños puede llevar a discrepancias en la longitud de las piernas o deformidades permanentes. Según el Dr. Clifford Wheeless, las complicaciones de longitud de las piernas se producen en un estimado de 10 a 30 por ciento de las fracturas diagnosticadas. Dado que los niños tienen un mayor riesgo de fractura, es importante actuar con rapidez cuando se sospecha una.

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Escrito por kristen mccarty | Traducido por eva ortiz