Fósforo y diálisis

El mineral fósforo es necesario para la formación de huesos y dientes fuertes, así como para un metabolismo saludable. La mayoría de los estadounidenses reciben un montón de fósforo en sus dietas y los riñones eliminan el exceso de fósforo en el cuerpo a través de la orina. Desafortunadamente, cuando tienes insuficiencia renal y requieren diálisis, tus riñones ya no son capaces de eliminar el exceso de fósforo en el cuerpo. Para evitar complicaciones serias, debes equilibrar tu nivel de fósforo a través de tu dieta, de la diálisis y los medicamentos.

El problema con el fósforo

Un nivel normal de fósforo en la sangre es de entre 3.5 y 5.5 mililitros por decilitro. Cuando el nivel excede este rango, el calcio es extraído de los huesos para formar cristales de calcio-fósforo, que tu cuerpo deposita en los vasos sanguíneos o en la piel. Esto puede causar picor, llagas en la piel, debilitamiento de los huesos y vasos sanguíneos rígidos. En última instancia, estas complicaciones aumentan significativamente el riesgo de insuficiencia cardíaca y muerte. La diálisis elimina parte del fósforo de la sangre, pero es relativamente ineficiente. Un tratamiento de hemodiálisis elimina 900 a 1,000 miligramos en promedio, que es menos de lo que la mayoría de los estadounidenses consumen en un día.

Alimentos con alto contenido de fósforo

The National Kidney Foundation recomienda que los pacientes con enfermedad renal crónica con un nivel de fósforo sérico superior a 4.5 mililitros por decilitro limiten su ingesta diaria de fósforo a 800 a 1,000 miligramos por día. Los alimentos ricos en este elemento a limitar o evitar son los productos lácteos, cerveza, bebidas gaseosas oscuras, vísceras, carnes procesadas, frijoles o guisantes secos, nueces, semillas, panes rápidos, salvado y productos de grano entero. Además de los alimentos naturalmente ricos en fósforo, muchos alimentos procesados son altos en el mineral debido a los aditivos de fosfato. Lee las etiquetas de los alimentos y evita los que tengan fosfatos en su lista de ingredientes.

Alternativas bajas en fósforo

Hay un montón de alimentos bajos en fósforo que puedes disfrutar durante la diálisis. En lugar de productos lácteos típicos, prueba la leche de arroz enriquecida, queso crema, sorbete o la crema no láctea. Elige sopas bajas en sodio a base de caldo sobre sopas de crema y granos refinados sobre las variedades de grano entero. Disfruta de frutas y verduras bajas en fósforo, tales como uvas, manzanas, ciruelas, fresas (strawberries), cerezas (berries), judías verdes (green beans), espárragos (asparagus), zanahorias, pepinos (cucumber), lechuga, calabacín y maíz (corn). La carne es rica en fósforo, pero también contiene proteína necesaria. Consulta a tu nutricionista la cantidad de carne que debes consumir en un día.

Aglutinantes de fosfato

Debido a que muchos alimentos contienen fósforo, a menudo es muy difícil controlar su nivel sólo con la dieta y la diálisis. Tu médico probablemente te prescribirá un medicamento llamado quelante de fosfato. Estos medicamentos deben tomarse con todas las comidas y aperitivos, ya que en realidad se unen fósforo en el intestino y lo eliminan del cuerpo en las heces. Si estás en tratamiento de diálisis y estás preocupado acerca de tu nivel de fósforo, habla con tu médico y tu nutricionista.

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Escrito por becky bell, ms, rd | Traducido por gabriela nungaray