Fosfatasa alcalina elevada y cáncer

La fosfatasa alcalina (ALP, según sus siglas en inglés) es una enzima que es responsable de cortar los grupos fosfato de otras moléculas, como los nucleótidos, que son los componentes del ADN, y las proteínas. Este proceso es importante para acelerar la absorción celular de moléculas complejas, regular la actividad de otas enzimas y proveer grupos fosfato para varias funciones celulares. La ALP está presente en todos los tejidos humanos, pero sus mayores concentraciones se hallan en el hígado, los huesos, los riñones y la placenta. La elevación de esta enzima ocurre en diversas situaciones.

Fisiológica

Los niveles de ALP aumentan inmediatamente luego de una comida grasosa ya que el intestino delgado libera la enzima en el torrente sanguíneo. El embarazo produce una elevación de la ALP debido a la producción placentaria. Los niños y adolescentes normalmente exhiben mayores niveles de ALP durante los períodos de crecimiento óseo rápido. Estas elevaciones, llamadas fisiológicas, son normales y transitorias.

Enfermedad hepática

Los trastornos hepáticos frecuentemente producen una elevación de los niveles de ALP. De hecho, además de las causas fisiológicas, la enfermedad hepática es probablemente la causa más común de la elevación de esta enzima. La obstrucción de los conductos biliares, la hepatitis, la cirrosis, el hígado graso y el cáncer de hígado pueden estimular el aumento de la producción de ALP.

Hueso

La ALP normalmente aumenta cada vez que el hueso está creciendo activamente. Las patologías óseas que causan aumento de la ALP incluyen fracturas, tumores óseos primarios o invasión del hueso por otros cánceres y trastornos que aumentan el recambio óseo, como el hiperparatiroidismo y la enfermedad de Paget. En la osteoporosis, donde el hueso se absorbe más rápido de lo que se produce, la ALP generalmente es normal a menos que haya ocurrido una fractura reciente.

Cáncer

Los médicos hace mucho que han reconocido que una ALP elevada en los pacientes con cáncer normalmente significa que éste se ha diseminado a los huesos o el hígado. La malignidad del cáncer de próstata, colon, mama, pulmón, tiroides y otros órganos puede dar metástasis en los huesos o el hígado. Sin embargo, los cánceres primarios en varios órganos pueden producir elevaciones de esta enzima sin la presencia de metástasis. Estos tumores a menudo producen formas específicas de ALP, llamadas isoenzimas, que aumentan los niveles totales de ALP en las pruebas de laboratorio. Una de las isoenzimas tumorales más estudiadas es la isoenzima Regan, que se expresa en varios cánceres humanos.

Importancia clínica

Cuando se detecta una ALP elevada en un análisis de sangre, normalmente el hallazgo motiva una investigación más profunda para determinar sus posibles causas. Como la ALP de los órganos individuales puede ser diferenciada en algún grado, el análisis de la izoenzima específica normalmente acota la investigación. Por ejemplo, el hueso y el hígado producen diferentes isoenzimas ALP y el descubrimiento de una isoenzima Regan motivan una investigación sobre cánceres gonadales o urológicos, que comúnmente expresan dicha isoenzima. Es interesante notar que las isoenzimas Regan a veces también aparecen en pacientes con colitis ulcerativa o poliposis familiar de colon, dos patologías que aumentan significativamente el riesgo de cáncer. Por consiguiente, una ALP elevada en general, y la presencia de isonezima Regan en particular, podrían predecir un tumor. En los pacientes cuyos cánceres ya han sido diagnosticados, un aumento en la ALP podría significar metástasis en otros órganos. Por el contrario, los pacientes que están respondiendo bien al tratamiento para el cáncer normalmente verán una caída en sus niveles de ALP, que es un signo de pronóstico favorable.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por paula santa cruz