Cómo fortalecer el arco de los pies

El arco de los pies empieza en la base de tus dedos y termina en tu talón. Esta zona del pie contiene numerosos huesos acomodados en una serie de tres arcos. Para fortalecer la zona, tienes que fortalecer los músculos intrínsecos del pie, así como el tibial posterior.

Levantamiento en cúpula

Siéntate en una silla y coloca dos toallas pequeñas enrolladas frente a ti. Coloca una bajo el metatarso de tu pie derecho y la otra bajo el talón del mismo pie. Eleva tus dedos, manteniendo el metatarso en contacto con la toalla. Asegúrate de que cada una de las articulaciones de los dedos ejerza la misma cantidad de presión en la toalla. Siente el estiramiento de tus dedos cuando los bajas. Usando los músculos de debajo de tu pie, intenta llevar el metatarso más cerca de tu talón sin curvar tus dedos.

Mover el dedo gordo

Este ejercicio se enfoca en un músculo intrínseco del pie específico: el abductor largo del dedo gordo. Este músculo es responsable de los movimientos de dicho dedo. Fortalecer este músculo ayuda a reforzar las estructuras del arco del pie, logrando un arco más fuerte. Siéntate en una silla u otra superficie elevada. Coloca tu pie plano sobre el piso frente a ti. Intenta mover el primer dedo de tu pie derecho siempre alejándolo de los otros dedos. Aun si el dedo se mueve muy poco al comienzo, concéntrate en sentir la separación. Sostén la contracción durante varias respiraciones antes regresar el dedo hacia los otros dedos. Repite 10 veces y luego cambia de pie.

Empujes y elevaciones de dedos

Párate con tus pies planos sobre el suelo. Para mejores resultados, realiza este ejercicio descalzo para que puedas ver lo que están haciendo tus dedos. Empuja el dedo gordo del pie derecho contra el piso, intentando mantener los otros dedos relajados. Sostén la posición y cuenta hasta cuatro. luego, levanta el pulgar del suelo y sostén durante otro rato. Repite con cada dedo de cada pie, intentando restringir el movimiento a un dedo por vez. Al comienzo, este ejercicio requerirá mucha concentración, pero se volverá más fácil con la práctica.

Fortalecimiento del tibial posterior

El tibial posterior recorre la parte trasera de la parte inferior de la pierna. Además de mover la articulación del tobillo, este músculo ayuda a sostener los arcos del pie y ayuda a evitar la pronación. Fortalece este músculo sentándote en el piso con tus rodillas flexionadas. Coloca una pelota de fútbol, u otra pelota de tamaño similar, entre tus pies. Manteniendo tus talones en el piso, presiona la pelota con tus pies. Respira regularmente mientras sostienes la contracción. Afloja la presión y repite varias veces más.

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Escrito por kat black | Traducido por maría marcela mennucci