Formas sanas de cocinar el calabacín

El calabacín es el tipo de la calabaza que se asemeja a un pepino . Según la página de Internet "Los alimentos más saludables del mundo" (The World's Healthiest Foods) la mayoría de la gente tiende a usar el término calabacín para describir la calabaza de color verde, pero de hecho, las calabaza amarillas también son llamadas así. El calabacín es rico en vitaminas A, C, B6 y K, así como en manganeso, potasio, fibra y los ácidos grasos omega 3, por eso es un vegetal muy saludable.

Al natural

El calabacín no requiere cocción y conserva una alta cantidad de nutrientes cuando se consume en su estado natural. Córtalo en rodajas finas en forma de moneda para servir en las ensaladas o usa un pelador de verduras para cortarlo en tiras fina que también se pueden agregar a las ensaladas, sopas, patatas asadas y otros platos. Prepara una saludable merienda haciendo palitos de calabacín crudo y hummus o un aderezo a base de yogur para intensificar todos los beneficios nutricionales de la calabaza.

Asado

Cocinar las verduras a la plancha es una de las 10 mejores maneras de prepararlas según el sitio de Internet "Lo que más importa de las frutas y verduras" (Fruits & Veggies More Matters), ya que no es necesario agregar una gran cantidad de grasa durante el proceso de cocción. Puedes preparar el calabacín en una bolsa de aluminio —rociando una fina capa de aceite en aerosol para evitar que se pegue— o cortarlo en rebanadas gruesas y ponerlas directamente en la parrilla, volteándolas después de algunos minutos. El Calabacín es una buena fuente dietética de ácidos grasos omega 3, de acuerdo con "Los alimentos más saludables del mundo" (The World's Healthiest Foods), mejora su cocción untándolo con aceite de oliva para evitar que se pegue a la parrilla.

Saltear y freír

Saltear y freír el calabacín puede ser una forma saludable de hacer una comida con estilo asiático como acompañamiento de pastas o carnes. Es una cocción rápida a una temperatura muy alta que requiere muy poco aceite. Dependiendo de tu gusto, puedes saltear la rodajas con una cucharada de aceite de oliva o aceite de sésamo. Ambos de estos aceites contienen grasas saludables que pueden ayudar a reducir el colesterol y proporcionar otros beneficios para la salud.

Hacer al horno

Hornear las verduras es una opción ideal para una cocina sana cuando el mal clima no permite que uses la parrilla o cuando estés cocinando otros alimentos en el horno. El calabacín al horno puede satisfacer un antojo por algo crujiente mientras que proporciona una gran variedad de vitaminas y minerales. Mezcla rebanadas delgadas de en un recipiente lleno de pan rallado sazonado con sal y pimienta de forma tal que cada cara esté completamente cubierta. Es posible que desees primera untar el calabacín en leche o en aceite de oliva para asegurarte de que el pan rallado se pegue. Hornea las rebanadas en una bandeja de horno rociada con un poco de aceite a 425 grados Fahrenheit (218 grados celsius) de 25 a 30 minutos, dependiendo del grosor de las rodajas.

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Escrito por erica roth | Traducido por jose fortunato