¿De qué formas puedes cocinar el hígado para darle mejor sabor?

Aunque muchas personas son aprensivos acerca de comer el hígado, es una carne cara, rica en nutrientes. Según el Dr. Chris Calkins, de la University of Nebraska Animal Science Department, una porción de 3 oz de hígado ofrece una asignación diaria de toda la vitamina A, la vitamina B-12, el cobre y riboflavina, así como proteínas, hierro, ácido fólico, zinc y pequeñas cantidades de vitamina C y tiamina. Todos los hígados de res elaborados en los Estados Unidos son inspeccionados por el U.S. Department of Agriculture.

Hígado y cebollas

El hígado y la cebolla es una forma tradicional de preparar el hígado, y es a menudo una buena manera de introducirlo a las personas que son aprensivas. Para ablandar el hígado y bajar el tono de su fuerte sabor y aroma, corta el hígado en tiras estrechas, a continuación, remoja las tiras en la leche durante un máximo de cuatro horas. Saltea la cebolla en rodajas en una sartén con un poco de aceite de cocina. Para un plato sano, utiliza el aceite de canola abundante y saludable o aceite de oliva. Retira las cebollas cocidas con un tenedor, a continuación, coloca el hígado en la sartén. Saltéalo hasta que el exterior esté de color marrón y el interior ligeramente rosado. luego sírvelo con la cebolla apilada en la parte superior. Se sirven a menudo con tocino. Si la grasa es una preocupación, omite el tocino, o usa el de pavo que es más magro. Si lo deseas, puedes pasar el hígado en una mezcla de harina, sal y pimienta antes de freír.

Hígado y verduras

El hígado con verduras es una forma de estofado de hígado, completándolo luego con vegetales sabrosos y sanos. Para hacerlo, sumerge el hígado en harina sazonada, a continuación, rehoga el hígado, junto con la cebolla picada y el apio en una sartén. Cuece la carne en una pequeña cantidad de grasa de tocino, o utilizar el aceite de canola para un plato saludable. Pon el hígado cocido en una cazuela con una carne en lata o caldo de pollo, y luego hornea el hígado durante unos 30 minutos. Cúbrelo en el horno con zanahorias picadas y patatas y continúa cociendo hasta que las verduras estén tiernas. Si lo deseas, puedes rematar el plato con tocino crujiente.

Paté sencillo de hígado

El paté es una manera fácil de preparar el hígado y es útil para servir en las galletas o tostadas. Muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que están comiendo paté de hígado, ya que el hígado se combina con carne de cerdo cocido, jamón y tocino, junto con huevos duros, ajo picado, cebolla picada y un poco de mantequilla. Sazona el paté con sal, pimienta y tomillo. Un molde de anillo hace que el paté luzca atractivo y sea fácil de servir. Coloca la mezcla en un molde de anillo para microondas, y luego cocina a fuego medio hasta que la carne registre al menos 170 grados Fahrenheit cuando se prueba con un termómetro para carnes. Enfría antes de servir.

Hígado asado

El hígado a la parrilla es sabroso y jugoso, especialmente cuando se sirve con cebollas y champiñones a la parrilla. Para la parrilla de hígado, acaricia la carne seca con una toalla de papel, y luego cepilla el hígado con una mezcla de aceite, vinagre, mostaza, sal y pimienta. Cocínalo en una parrilla caliente hasta que se hagan ambas partes. Sazona las cebollas y setas con un chorrito de mantequilla, vinagre balsámico, la salvia, la sal y la pimienta, y luego envuelve las cebollas y las setas en un paquete de papel de aluminio. Asa las cebollas y los champiñones, y luego sírvelos en la parte superior del hígado a la parrilla.

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Escrito por m.h. dyer | Traducido por susana lópez millot