Formas para mantener la densidad ósea

La densidad reducida de los huesos se denomina a menudo como osteoporosis. Si estás buscando maneras de fortalecer la densidad ósea, puedes encontrar la respuesta en un programa que incluya ejercicios aeróbicos y ejercicios de fuerza. La densidad ósea también se ve afectada por la dieta, así que consulta con tu médico acerca de tus hábitos alimenticios y el uso de suplementos vitamínicos y minerales.

Ejercicio de bajo impacto

Los ejercicios como la caminata, el trote, el baile y subir escaleras, aumentan la carga sobre tus huesos, incrementando así su densidad. Si tus huesos están débiles, elije actividades de bajo impacto, como caminar o subir escaleras, en lugar de ejercicios de alto impacto, como correr. Estas actividades deben generar un impacto leve cuando los pies tocan el piso. Los ejercicios como el ciclismo y la natación son de bajo impacto, pero no proporcionan los mismos efectos de incremento de la densidad ósea.

Ejercicios de resistencia

IDEA Health and Fitness recomienda combinar los ejercicios de bajo impacto con un programa de resistencia, para mejorar la densidad ósea. En un estudio de 40 semanas, publicado en "Osteoporosis International" en 2010, se informa que, sin importar la intensidad de la resistencia, los participantes mejoraron su densidad ósea, particularmente en las caderas y la columna vertebral. El entrenamiento con peso es específico, por lo tanto debes incluir ejercicios para todos los grupos musculares.

Rebote

Saltar en un trampolín, ya sea pequeño o grande, modificará la densidad ósea. Cuando el pie hace contacto con la superficie del trampolín, se crea un impacto que incrementará la densidad ósea. Al brincar y sentir por un instante la sensación de no pesar nada al llegar a la parte más alta del brinco, dentro de las células se reduce la presión y se llenan de nutrientes que benefician su función. La células óseas responden con un aumento en su densidad.

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Escrito por lisa m. wolfe | Traducido por sergio mendoza