Formas económicas de minimizar arrugas

A medida que tu piel comienza a perder elasticidad, puedes experimentar síntomas similares en tu billetera. Probar varias cremas para combatir el envejecimiento puede ser costoso y los productos más efectivos y naturales suelen ser los más caros. Pero los beneficios de los productos que se encuentran en esos frascos de vidrio se pueden obtener en alimentos comunes, algunos de ellos son los plátanos, la miel y el aceite de coco (coconut oil). Agrega algunos artículos adicionales a la lista de compras de comestibles semanal y minimiza las arrugas que se están abriendo camino para cubrir tu rostro.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Un recipiente
  • Una cuchara
  • 1/4 de plátano maduro
  • 1/2 taza de yogur natural sin agregados
  • 1 cucharada de miel
  • Aceite de coco

Instrucciones

  1. Pisa 1/2 de plátano maduro sobre un plato hasta que quede cremoso. Los plátanos contienen mucha vitaminas C y B6 que ayudan a la piel a mantener la elasticidad y la humectación.

  2. Vierte 1/2 taza de yogur natural sin agregados en el plato.

  3. Agrega 1 cucharada de miel a la mezcla. Los antioxidantes de la miel ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento y también aportan brillo.

  4. Mezcla los ingredientes con una cuchara hasta que se integren por completo.

  5. Aplica la máscara en el rostro y el cuello y deja actuar durante 10 minutos.

  6. Enjuaga la máscara con agua tibia.

  7. Masajea una pequeña cantidad de aceite de coco sobre la piel cuando aún está húmeda para retener la humedad y mejorar la elasticidad. El aceite de coco humecta profundamente a la vez que aumenta la elasticidad.

Consejos y advertencias

  • Para mejores resultados, aplica la máscara dos a tres veces por semana.
  • Retira el maquillaje o los productos para el cuidado de la piel antes de aplicar la máscara en el rostro y el cuello.
  • Prueba usar esta máscara luego de una ducha tibia, cuando los poros están abiertos y más receptivos.

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Escrito por celeigh o'neil | Traducido por valeria d'ambrosio