Formas creativas para disciplinar a un niño de 7 años

Cuando los niños entran a la escuela, pueden volverse más independientes pero también es más difícil disciplinarlos como resultado de las influencias externas. A menudo, mientras más exigente te vuelvas para tratar de mantener el control, ellos más resistentes parecen ser. Cuando los padres mantienen la calma y disciplinan con creatividad y consistencia, pueden lograr que ocurran cambios positivos en el comportamiento. Para hacer tu vida más fácil y evitar situaciones que podrían convertirse en batallas sin cuartel, planifica y mantén el sentido del humor.

Echar una mano


Debes cumplir con lo acordado para que el pequeño sepa que hablas en serio.

Puedes tener una batalla diaria con tu hijo en cuanto a guardar sus juguetes o puedes establecer límites para mantener tu casa en orden. Dale a tu niño un margen de tiempo para guardar sus juguetes, tal vez justo antes de acostarse. Cualquier juguete que quede fuera de su lugar, entrará en una bolsa de basura grande. Al final de la semana, dale la oportunidad de recuperar los juguetes por hacer las tareas. Dona los juguetes que no gane a una obra de caridad para niños desfavorecidos. Establece estas pautas de antemano para que sepan lo que pasará y luego mantenlo. Un hijo de siete años también está listo para las tareas que contribuyen a la familia. Dale una lista para elegir. Es más probable que haga tareas voluntariamente cuando son de su elección.

Luces apagadas


Una manera ideal para que se relajen cuando van a la cama es leyéndoles un poco.

Los niños necesitan la estructura de un sistema para dormir, pero también necesitan tiempo para relajarse de la escuela o de las actividades del día. Deja que tu niño se relaje antes de las "luces apagadas" al dejarlo leer durante 30 minutos después de que se acueste en la cama. Si argumenta sobre su hora de acostarse, hazle saber que la hora de dormir se adelantará cinco minutos por cada vez que reclame.

Sostén tu lengua


Pídele que literalmente agarre su lengua por un minuto para intentar que hable apropiada y respetuosamente.

Muchos niños a los siete años están intrigados con las malas palabras. Si tu niño habla inapropiada o irrespetuosamente, hazle "agarrar su lengua", literalmente. Pídele que saque su lengua y que la agarre con sus dedos pulgar e índice durante un minuto. Puede no parecer mucho, pero un minuto se pasa muy lentamente cuando se hace algo que no quieres hacer. Si persiste en el uso de malas palabras, dale la oportunidad de decir tantas malas palabras como pueda en 30 segundos. Deja que haga esto una vez al mes. Asegúrate de que este sea el único momento en que las malas palabras se van a usar.

Deja que el castigo se ajuste a la falta


Es importante explicarles a los pequeños que los castigos son consecuencia de alguna falta que cometieron.

Cuando la disciplina es una consecuencia lógica de la mala conducta de tu niño, es más probable que lo acepte. Si le has pedido a tu hijo que guarde su bicicleta en la cochera y la deja en el camino de entrada, pierde el privilegio de su bicicleta. Con calma explícale que te preocupa que puedas pasar con el coche sobre ella y destruirla, así que es mejor que no la tenga por un tiempo. Todo el mundo a veces es olvidadizo y se le debe dar una "segunda oportunidad" ocasional cuando comete un error. Sin embargo, si tu niño con frecuencia olvida su tarea o el almuerzo, en lugar de salir corriendo a la escuela para salvarlo, emplea consecuencias lógicas dejándole saber que estás ocupada y no puedes ir en ese momento, pero que irás tan pronto puedas. Para el niño reincidente, puedes cobrarle la gasolina que gastas para ir a la escuela.

Sólo hazlo


Explícale que los demás no tienen por qué aguantar su berrinche e invítalo a que se calme para que pueda convivir con el resto de la familia.

Algunos niños se expresan con entusiasmo. Cuando tu niño zapatea por toda la casa o tiene un berrinche, hazle saber que está bien estar enojado, pero que la familia realmente no quiere oírlo. Envíalo al patio para que pisotee o grite durante un minuto antes de regresar a la casa, donde se espera que esté tranquilo. Para comportamientos molestos, como un portazo, enséñale cómo quieres que cierre la puerta, entonces hazlo que practique el procedimiento correcto 100 veces para que "lo haga bien".

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Escrito por michele norfleet | Traducido por maricela guillen