La forma natural de deshacerse de las escamas del cuero cabelludo

De acuerdo a la Mayo Clinic, la mayoría de los casos de caspa se deben a una condición de la piel que se llama dermatitis seborreica. Esta dermatitis causa escamas y picor en la piel y aparecen en el cuero cabelludo o debajo del vello facial. Las causas de esta dermatitis no se conocen completamente, pero los hongos son la razón más común, y el estrés puede empeorar los síntomas. Habla con tu médico para asegurarte de que los síntomas no se deban a otros motivos como el eczema o la soriasis. De no ser así, la Mayo Clinic recomienda hacer un auto-tratamiento.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Crema ajeone
  • Aceite del té del árbol
  • Champú
  • Extracto Nightshade

Instrucciones

  1. Cambia tu dieta. En "1000 Cures for 200 Ailments", el experto en medicina convencional, la Dra. Christine Gustafson y el experto en naturopatía Dr. Geovanni Espinosa dicen que la dieta puede ser un factor que contribuye a la producción de caspa. Gustafson recomienda eliminar los productos lácteos, los huevos y hasta el gluten para ver si el problema mejora. También recomienda que tomes cantidades adecuadas de zinc y vitaminas E, A y C. Espinosa también recomienda dejar de lado los productos lácteos y los huevos y agrega el azúcar, el chocolate, los maníes, las comidas refinadas y el alcohol a la lista de alimentos a evitar. Reemplaza a estos productos con verduras de hojas verdes y comidas con alto contenido de biotina, un tipo de vitamina B. Espinosa también sugiere que suplementes tu dieta con un complejo de vitamina B, zinc, cobre y ácidos grasos de omega-3.

  2. Aplica una crema tópica de ajeone. El ajeone es un complejo químico del ajo que es responsable de la mayoría de sus poderes antibacterianos y antimicóticos. El ajo es un poderoso antimicótico, que mata múltiples tipos de hongos que infectan la piel y el cuerpo. Debido a que muchos casos de caspa son causados por un hongo que crece en la secreción del aceite de la piel, el ajo reduce mucho los síntomas de algunas de las caspas con escamas. Puedes pisar los dientes de ajo y aplicarlos directamente a tu cuero cabelludo, aunque tienes una opción menos picante. Los estudios, como el que se publicó en septiembre 2008 en el periódico médico "Revista Iberoamericana de Micologia", concluyeron que las cremas que contienen un 1% de ajeone son tan potentes como las cremas anti-micóticas que se compran sin receta. Aplica de acuerdo a las instrucciones directamente sobre el cuero cabelludo.

  3. Mezcla aceite del té del árbol con tu champú. En "1000 Cures for 200 Ailments" el Dr. David Kiefer, experto en herbalismo, sugiere que mezcles aceite del té del árbol en tu champú creando una solución al 5%. Aunque tanto el Dr. Kiefer y la Clínica Mayo dicen que es poco probable que el aceite del té del árbol cure la caspa, por lo menos te va a aliviar los síntomas. De acuerdo a "PDR for Herbal Medicines", el aceite del té del árbol es un agente tanto antibacteriano como antimicótico. También es un potente anti-inflamatorio. En un estudio que se publicó en "PDR for Herbal Medicines" se dice que los científicos inyectaron a 21 individuos con histaminas, provocando ataques y verdugones. El grupo al que trataron con aceite tópico del té del árbol mejoró significativamente. El único efecto secundario del uso externo de este aceite es que puede irritar la piel.

  4. Aplica extracto de belladona líquido a las áreas escamadas. Un estudio publicado en junio de 2004 en "Planta Medica" dió como resultado que el extracto de un tipo de belladona llamado solanum chrysotrichum era efectivo para matar los hongos causantes de la caspa. Las "PDR for Herbal Medicines" lista al extracto de belladona agridulce como tratamiento para el eczema. Uno a dos gramos de la hierba se le pueden agregar a 250 ml de agua para hacer una decocción que se puede usar en las áreas afectadas. No tiene efectos secundarios cuando se usa apropiadamente.

Consejos y advertencias

  • Champú diario.
  • Evita rascarte.

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Escrito por jeffrey rice | Traducido por adriana de marco