¿Cuál es la forma más adecuada de corregir a un niño que empuja a los demás?

La impulsividad de un niño puede causar que reaccione inmediatamente que se enoje, lo que puede resultar en empujones hacia otros niños o incluso hacia adultos. Lo primero que tienen que hacer los padres para liberar la fatiga, el miedo, la agresión o los problemas de conducta, así como el bullying, en niños es afrontar el problema. También debes hablar con él y decirle que, independientemente de su conducta, siempre lo vas a querer. Sin embargo, en caso de que sólo reaccione a sus impulsos, ocúpate con la disciplina adecuada para que le ayudes a que cumpla las reglas.

Niños pequeños y de pre escolar

Para los niños de 18 meses a cinco años de edad empujar es un signo normal de una frustración simple en lugar de una agresión. Durante las primeras ofensas muéstrale a tu hijo la conducta adecuada explicándole por qué los empujones no son aceptables. Recuérdale que no saque sus manos y haz que se disculpe con el niño al que empujó. Redirige su atención hacia cualquier otro lugar, otro juguete u otra actividad que haga que elimine la frustración. Como regla general si la conducta sigue, dale un momento, un minuto por año de edad; esto es muy útil para que salga de la situación hasta que se calme. Pide a otro niño de pre escolar que te diga qué le causa molestia y después deja que te dé opciones con las que maneja la situación como usar las palabras para expresar la frustración en lugar de empujar a su amigo. Usa estímulos y cumplidos positivos para que busque otras opciones en lugar de los empujones.

Niños de educación básica

Un niño de seis a 11 años de edad es lo suficientemente grande para que entienda la regla "no empujar" y las consecuencias por romper esa regla. Los castigos adecuados pueden ser que haga tareas extra en casa como juntar la ropa sucia de la familia, barrer el garaje o arrancar la hierba. Los privilegios también se pueden quitarle tiempo en la computadora o jugar videojuegos. Usa una disciplina positiva cuando sea necesario ofreciéndole un premio cuando se porte bien, quizá una hora extra con los videojuegos el fin de semana en lugar de castigarlo por portarse mal. Esto puede animarlo a que elija otra opción en el calor del momento.

Niños de secundaria

Los niños de séptimo y octavo grado, por lo general entre 12 y 14 años, son conscientes de que empujar por sentirse frustrados es algo que tienen que evitar. Los niños de secundaria a menudo usan los empujones como una forma de juego. Recuérdale a los adolescentes que si son las víctimas no deben responder a la agresión, en lugar de eso deben hablar y buscar ayuda con un adulto. El empujón frecuentemente aumenta a una escala de pelea que puede llevar a cargos por abuso y a la cárcel independientemente de quién inicie la agresión. Haz que las reglas queden claras. Si tu adolescente elige responder empujando, combina la pérdida de privilegios con la asignación de tareas extra en casa para tener su atención. Si esta conducta continúa adviértele que habrá consecuencias como confiscar su equipo electrónico (celulares o que juegue en la computadora de mano) o prohibirle salir con sus amigos durante un periodo de tiempo como un fin de semana o una semana.

Adolescentes

Los adolescentes entre 14 y 18 años que empujan a los demás a menudo se catalogan como bullies y creadores de problemas. Otros adultos pueden verlo como una simple conducta infantil; los problemas serios pueden resultar en contacto físico agresivo. Déjale las reglas claras ya que tiene que alejarse de los demás. Dile las consecuencias graves que puede enfrentar en casa si decide no hacer caso. Puedes usar periodos más grandes de castigo de hasta dos semanas. Quítale todos los privilegios como tener citas o conducir, o incluso prohíbele que salga con sus amigos. Una semana más haciendo las tareas del hogar pueden ser suficientes para castigar una mala elección en un momento de debilidad.

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Escrito por lori lapierre | Traducido por karen angelica malagon espinosa