Flexiones de brazos abiertas vs. flexiones de brazos cerradas

Las flexiones de brazos (push-ups) son quizás uno de los ejercicios más simples, ya que no requieren de ningún equipamiento, todo lo que necesitas es el suelo. Se pueden hacer en cualquier momento y en cualquier lugar a tu elección. Sin embargo, también son de las rutinas de ejercicios más desafiantes. Cuando comienzas, parecen muy sencillas, pero la frecuencia es lo que te impone un desafío. Las flexiones de brazos funcionan de forma opuesta a la prensa en banco (bench press), ya que debes empujar tu peso por encima de una superficie plana (en oposición a presionar el peso sobre el pecho). El impacto de la rutina se ejerce sobre el grupo muscular que estabilice el cuerpo para mantener la postura mientras haces las flexiones. El peso es limitado, y estará determinado por tu peso corporal.

Flexiones de brazos angostas

La posición de las manos es crucial para determinar la eficiencia de la rutina de flexiones de brazos. Las flexiones angostas son más difíciles que las anchas, ya que apuntan a los tríceps más que a los pectorales. También trabajan los hombros, la espalda y los abdominales. Las manos se colocan cerca una de la otra, y los codos se mantienen junto al cuerpo, haciendo parecer que tus manos están directamente bajo el pecho.

Flexiones de brazos anchas

Las flexiones de brazos anchas requieren que tus manos se coloquen más anchas que el ancho de tus hombros. A diferencia de la versión angosta, en donde tus codos quedan cerca de tus costados, los codos se abren hacia afuera, resultando en un mayor trabajo de los hombros. Los músculos del pecho se ponen en funcionamiento y realizan un gran trabajo. El área más amplia del pecho hace que este movimiento sea más fácil, que es la razón por la cual este tipo de flexión es menos desafiante que su contraparte con manos juntas.

Modificaciones

Si deseas aumentar la dificultad de tus flexiones de brazos, puedes aumentar el peso usando un chaleco con peso o un resorte, o bien usar anillos del gimnasio o mancuernas sobre tus manos y elevar tus pies sobre un banco. Esto último aumenta el rango de movimiento y aporta un poco de complejidad y dificultad a tus flexiones habituales.

Combínalas

Incorpora las flexiones anchas y angostas en tu régimen de entrenamiento para obtener mejores resultados. Esto asegura una distribución pareja de la carga y del esfuerzo de los grupos musculares involucrados, de modo que los hombros, brazos y pecho se tonifiquen y estiren por igual. Con la postura adecuada, tus músculos abdominales y caderas, e incluso el resto de la parte inferior de tu cuerpo, se pueden beneficiar de esta rutina.

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Escrito por james neel | Traducido por mike tazenda