¿Puedo ser tan flexible como una gimnasta?

Las gimnastas son conocidas por su alta flexibilidad. Los saltos split, saltos straddle y posiciones de espalda doblada requeridos en la gimnasia necesita de músculos flexibles y maleables. Si quieres tener la flexibilidad de una gimnasta, necesitarás determinación y trabajo duro para lograr tu meta. Obtén la autorización de tu médico antes de intentar cualquiera de estos estiramientos.

Estiramiento estático diario

Para ser tan flexible como una gimnasta, estírate todos los días. Has estiramientos estáticos, o estacionarios, por 30 segundos cada uno para mejorar tu flexibilidad. El mejor tiempo para estirarte es después de un ejercicio vigoroso cuando tus músculos están bien calentados. Incluye estiramientos para todos los grupos musculares mayores, luego enfócate en unos cuantos estiramientos más inspirados en la gimnasia. Estira tus músculos hasta que sientas un tirón suave, no hasta que sientas dolor. Repite cada estiramiento en tu rutina tres veces.

Split

Una de las impresionantes hazañas de flexibilidad que hace una gimnasta es el split. Para hacerlo, necesitas tendones, cuádriceps y flexores de la cadera flexibles. Pasa tiempo estirando diariamente tus tendones sentándote con tus piernas derechas y extendidas frente a ti. Inclina tu torso hacia tus muslos sintiendo el estiramiento en la parte trasera de tus muslos. Estira tus cuádriceps parándote en un pie y jalando tu otro pie hacia tus glúteos. Mantén tu rodilla apuntando hacia el piso para que sientas el estiramiento en el frente de tu muslo. La mejor manera de estirar los flexores de tu cadera es en una posición de split o posición modificada de split. Para hacer un split frontal, coloca un pie en frente y dóblate hacia adelante para colocar tus manos en el piso en cada lado de tu pierna. Si intentas un medio split, empieza con tus pies abiertos y tus manos en el piso en frente de ti. Deslízate para abrir tus piernas tanto como puedas y mantén esta posición mientras sostienes algo de tu peso en tus manos.

Flexiones de la espalda

Las gimnastas hacen varias posiciones, como el arco, la ballesta y la paloma, que requieren doblar la espalda hacia atrás. Para hacer una flexión de espalda, necesitas flexibilidad en el estómago, espalda y hombros. Estira tu estómago poniéndote boca abajo con tus manos debajo de tus hombros y estirándote hacia arriba en una posición arqueada. Estira tu espalda y hombros es la posición del puente. Colócate sobre tu espalda con tus pies cerca de tus glúteos y tus manos debajo de tus hombros. Ve hacia arriba lenta y gentilmente, detente en un punto cómodo. Trata de ir un poco más lejos cada vez que mantienes la posición.

Estiramiento de facilitación neuromuscular proprioceptiva

La facilitación neuromuscular proprioceptiva (PNF, por sus siglas en inglés), a menudo se usa por los terapeutas para mejorar la flexibilidad. Con un compañero, utiliza una estrategia PNF de sostener y liberar para aumentar tu flexibilidad. Por ejemplo, estira tus tendones con una técnica de sostener y liberar acostándote en el suelo con una pierna estirada hacia el techo. Haz que un compañero se pare a un lado de tu pierna extendida y que aplique una ligera presión a tu pierna, presionándola más cerca de tu torso mientras tu empujas hacia la dirección contraria. Mantén esta contracción por seis segundos.

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Escrito por jami kastner | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez