Fisioterapia para el Síndrome de Hiperlaxitud

La hipermovilidad de las articulaciones -articulaciones que pueden moverse más allá de su rango normal de movimiento- es común en los niños. El síndrome de hipermovilidad puede estar asociado con el dolor durante el día, molestias después del ejercicio o el despertar nocturno. También puede estar asociada con un aumento de los esguinces y dislocaciones. La hipermovilidad con frecuencia disminuye con la edad. Mientras tanto, la terapia física puede ayudar.

Fortalecimiento

La fisioterapia suele incluir ejercicios básicos de fortalecimiento. Estos están diseñados para aumentar la fuerza muscular y disminuir la flexibilidad de las articulaciones. Es importante que trabajes con tu médico para desarrollar un programa. Cada programa de terapia física debe individualizarse en función de la gravedad de tu dolor o incomodidad, tu historial médico, tu salud en general y la presencia de otros síntomas.

Técnicas de protección

La terapia también incluye las técnicas de protección de articulaciones que te enseñan a evitar la hiperextensión de las mismas. Algunas de ellas pueden incluir doblar ligeramente las rodillas cuando te pones de pie, evitar la posición de piernas cruzadas con ambas rodillas dobladas y evitar el tronido de las articulaciones.

Acondicionamiento

Tu terapia física para el síndrome de hipermovilidad es probable que incluya ejercicios de acondicionamiento. Los ejemplos incluyen nadar, caminar y patinar. Esta actividad mejorará tu fuerza articular y ayudará a prevenir el aumento de peso, lo que empeora esta condición. Los expertos de la clínica Cleveland recomiendan evitar el sedentarismo.

Ejercicios propioceptivos

Los ejercicios propioceptivos como los de equilibrio pueden mejorar tu síndrome de hipermovilidad. La propiocepción es tu capacidad para establecer un sentido de ubicación, especialmente en una articulación. Uno de los ejercicios de propiocepción más comunes consiste en mantener el equilibrio sobre un solo pie.

Consideraciones

Es posible que necesites férulas o soportes para proteger tus articulaciones afectadas durante la actividad. Tu médico también puede recomendarte que renuncies en forma temporal a algunas actividades que te gustan, como la gimnasia, el ballet o tocar un instrumento musical. El yoga es otra de las actividades que debes evitar durante el tratamiento. A pesar de que podrías realizar poses que son difíciles para los demás, la presión sobre las articulaciones sería contraproducente.

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Escrito por linda tarr kent | Traducido por luis eduardo barbosa