Físicoulturismo y aceite de coco

Químicamente, el aceite de coco es una grasa saturada. Sin embargo, a diferencia de las otras grasas saturadas, el aceite de coco es un alimento sano y debe tener un lugar en la dieta de todos los físicoculturistas. Se extrae de la semilla de cocos maduros y debido a su excelente estabilidad al calor, es un aceite de cocina ideal y resistente a la rancidez.

Pérdida de grasa

El aceite de coco se compone de ácidos grasos de cadena media, principalmente de ácido láurico, y por lo tanto no depende de las sales biliares para la digestión. Se digiere fácilmente y es absorbido por el cuerpo para rápidamente convertirlo en energía. En 2003, un estudio realizado por C. Beermann y sus colegas encontró que este aceite ayuda a quemar el exceso de grasas y aumenta el metabolismo, ayudando así a la reducción de los niveles de grasa corporal, de acuerdo con lipidworld.com. Por lo tanto, el aceite de coco es utilizado por los físicoculturistas en los tiempos previos a los concursos, cuando quieren reducir la grasa corporal, pero mantener la masa muscular.

Secreción de insulina

La bebida o comida de después del entrenamiento del físicoculturista debe contener los nutrientes adecuados para estimular la secreción de insulina, ya que es la hormona que bombeará nutrientes a los músculos. Como se informó en el "Journal of Surgical Research" por M. Garfinkel y sus colegas, el aceite de coco es altamente insulinotrópico, y por lo tanto una cucharada de este aceite agregado al batido de un físicoculturista luego del entrenamiento. Por otra parte, debido a que es fácil de digerir este aceite no disminuye la absorción de otros nutrientes, como harían los ácidos grasos de cadena larga.

Función inmune

El entrenamiento extenuante tiene un costo para la función inmune del cuerpo, que es especialmente vulnerable justo después de un entrenamiento. El ácido láurico en el aceite de coco tiene propiedades antivirales y antibacterianas, por lo tanto esta es otra de las razones para su inclusión en el batido de después del entrenamiento. Mike Konlee en "El libro de la restauración inmune" informa que este aceite podría ser capaz de desactivar el herpes y el virus de Epstein-Barr, y combatir las infecciones por cándida.

Producción de testosterona

La investigación reciente hecha por G. Hurtado de Catalfo y colegas indica que el aceite de coco optimiza la producción de testosterona mediante la mejora de la actividad de enzimas implicadas en la síntesis de esta hormona. La testosterona es la hormona clave responsable del crecimiento muscular, y en los hombres, alcanza su máximo a principios de los 20 años de edad y posteriormente, comienza a decrecer con la edad. Por lo tanto, el aceite de coco podría ser especialmente útil para los físicoculturistas de más de 30 años y aquellos con niveles de testosterona por debajo de lo ideal.

Rendimiento de ejercicio

Como se informó en el "International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism" de J. Goedecke y sus colegas, el aceite de coco tomado antes del entrenamiento tiene el potencial para mejorar el rendimiento, ya que el cuerpo utilizaría los ácidos grasos de la cadena media, además de hidratos de carbono para conseguir energía. Por lo tanto, la fatiga se reduciría cuando las reservas de glucógeno se ahorran y hay menos acumulación de ácido láctico.

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Escrito por manuel attard | Traducido por sebastian castro