Cómo fijar límites para mantener la paz al criar hijos adultos

A pesar de que una generación atrás se consideraba una rareza que alguien de 25 a 34 años viviera en la casa con sus padres, la defectuosa economía ha generado grandes cambios. El porcentaje de personas de entre 25 y 34 años que viven en casas intergeneracionales ha ascendido desde el índice más bajo del 11% perteneciente al año 1980 hasta el 21.6% perteneciente al año 2010, según el Pew Research Center.

Las circunstancias son diferentes

Para vivir con hijos adultos es necesario que haya mucha comunicación, sinceridad y fijación de límites para que todo funcione. La última vez que vivieron todos juntos las circunstancias eran diferentes y no es bueno que vuelvan a surgir luchas de poder viejas. Ambas partes abandonarán algo de su autonomía y control. Como padre, debes evitar que tus hijos se vuelvan demasiado dependientes de ti emocionalmente, afirman los expertos en relaciones familiares Rosemary Lichtman y Phyllis Goldberg de Foxbusiness.com.

Es necesario negociar

Si tu hijo está trabajando, negocia para que aporte una cantidad de dinero de su sueldo para pagar el alquiler, alimentos y demás gastos. Si no trabaja, establece un sistema de trueque donde se intercambien tareas domésticas por gastos de dinero o el privilegio de vivir sin pagar alquiler. Establece pautas para usar espacios comunes y cosas como la cocina, la sala de estar, el televisor, la lavadora y la secadora.

Ayúdalos a avanzar

Tu hijo debe idear un plan para su vida. Ayúdalo a aprender cómo hacer un presupuesto y manejar tarjetas de crédito. Compartan ideas sobre objetivos a corto plazo y anímalo a ceñirse a sus programas. Para evitar resentimientos, establece un calendario para la cantidad de tiempo que se quedará en la casa, que será diferente de acuerdo a la razón por la que volvió, como por ejemplo para pagar sus estudios, buscar un empleo estable o ahorrar para hacer una compra grande.

Céntrate en enriquecer tu vida

La comunicación y la fijación de límites te ayudarán a despegarte emocionalmente para que ayudar a tu hijo no se convierta en tu rol principal. Sigue trabajando en lograr que tu vida sea más enriquecedora y continúa buscando actividades que estés disfrutando últimamente. A pesar de que vivir con hijos adultos puede ser desafiante, también puede ser un tiempo para forjar una relación más profunda donde tus hijos puedan identificarse contigo como personas y no sólo como padres.

Más galerías de fotos



Escrito por haydee camacho | Traducido por noelia menéndez