Fibromialgia, magnesio y ácido málico

La fibromialgia causa una variedad de síntomas desagradables que pueden hacer que te sientas como si estuvieras en la cama todo el día. Según la National Fibromyalgia Association, casi 10 millones de estadounidenses, con una mayoría de mujeres, se ven afectados por este a menudo debilitante trastorno de dolor crónico. Si bien las causas no se conocen del todo, una escasez de trifosfato de adenosina o ATP, se cree que desempeñan un papel importante. El magnesio y el ácido málico son dos nutrientes importantes que se relacionan con la producción de ATP y pueden ayudar a mejorar ciertos síntomas de la fibromialgia. Consulta a tu médico antes de usar cualquier suplemento nutricional.

Sobre la fibromialgia

La fibromialgia se caracteriza por síntomas de dolores generalizados y crónicos musculares y en las articulaciones, depresión, fatiga excesiva y persistente que no desaparece a pesar del reposo; síndrome del intestino irritable; dolores de cabeza de migraña, y problemas con el funcionamiento cognitivo. Dado que no se conoce ninguna cura para la fibromialgia, los tratamientos se centran en la gestión de los síntomas o el mejoramiento de la gravedad de los síntomas, de acuerdo con la National Fibromyalgia Association. Se ha dado mayor atención al papel de las deficiencias nutricionales y los beneficios potenciales de los suplementos dietéticos, como el magnesio y el ácido málico.

Fibromialgia y ATP

Los pacientes que sufren de fibromialgia también pueden sufrir de niveles bajos de ATP, la fuente de energía del cuerpo. Según el Dr. Guy E. Abraham y el Dr. Jorge D. Flechas en un estudio publicado en 1992 en el "Journal of Nutritional Medicine" el magnesio y ácido málico son necesarios para la producción de ATP, los autores postulan que los síntomas de la fibromialgia son causados ​​principalmente por una deficiencia en oxígeno relacionada con deficiencias en magnesio y malato, también conocido como ácido málico. En una revisión del 01 de octubre de 2010 de la revista "The American Chiropractor", el quiropráctico Daniel J. Murphy explica que el dolor de tejido blando comúnmente experimentado por los pacientes con fibromialgia puede ser causado por la producción comprometida de ATP. Además, sugiere que la complementación con magnesio y ácido málico puede ayudar debido a su papel crucial en la síntesis de ATP.

Evidencia clínica

El estudio realizado en 1992 por Abraham y Flechas informa que los pacientes con fibromialgia que fueron tratados con entre 1.200 y 2.400 mg de malato orales y de 300 a 600 mg de magnesio por vía oral durante el curso de ocho semanas experimentaron una mejora significativa en las escalas de índice de los puntos sensibles, que se utilizaron para medir el nivel de dolor en los tejidos blandos, en comparación con los pacientes que sólo recibieron un placebo. Los informes subjetivos de la disminución de los niveles de dolor también se observaron entre los participantes en el estudio dentro de las 48 horas de la administración de estos nutrientes. Otro estudio, publicado en la edición de mayo de 1995 del "Journal of Rheumatology", examinó los efectos de una pastilla patentada que contiene 200 mg de ácido málico y 50 mg de magnesio en pacientes que sufren de fibromialgia. Si bien no hay claros beneficios observados en la primera fase del ensayo, en el que los pacientes recibieron tres tabletas al día, importantes beneficios en la reducción del dolor y sensibilidad fueron experimentados por los pacientes después de un período de seis meses, con la dosis escalada, en el que los pacientes se les daba hasta seis tabletas al día.

Consideraciones

Aunque la evidencia clínica disponible parece apoyar los beneficios del ácido málico y la administración de suplementos de magnesio para aliviar el dolor muscular y dolor asociado a la fibromialgia, no se debe utilizar suplementos dietéticos para auto-tratar tus síntomas. Consulta a tu médico para discutir las opciones de tratamiento. Informa a tu médico si planeas utilizar cualquiera de los suplementos dietéticos.

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Escrito por ashley miller | Traducido por mariana perez