¿Es la fatiga un síntoma de la inminencia del parto?

Mientras te acercas al final de un embarazo, cansada de una espalda dolorida y los pies hinchados, puede que algún día te despiertes con el extraño deseo de cambiar el color del baño o arreglar el ático. No, el embarazo no te ha alterado la razón -esto quizá puede ser el "impulso de preparar el nido" que muchas mujeres experimentan justo antes de que inicien las labores de parto. En lugar de causar fatiga, la cercanía del parto produce una ráfaga de energía. Esto no es, sin embargo, considerado un síntoma de la inminencia del parto, aunque te ayude a limpiar la casa justo antes de salir hacia el hospital.

Señas del parto

Las verdaderas señas del inicio de la labor de parto son mucho más concretas que un impulso súbito de energía. Muchos doctores definen la labor de parto como el momento en el que existen contracciones regulares cada 5 minutos, pero no todo parto de toda mujer encaja en este patrón. Es conveniente llamar si estás teniendo contracciones regulares que duran por lo menos 30 segundos y que van aumentando en su intensidad. La dilatación cervical progresiva, la apertura del cerviz para que pueda pasar el bebé por el canal de parto, también es una seña del mismo. Puede que desarrolles fatiga como resultado de una prolongada labor de parto, pero no es exactamente una seña del parto mismo.

Señas de un parto inminente

Las señas sobre un parto inminente pueden producirse unos cuando días o algunas horas antes de que inicie la labor de parto. Si se rompe la fuente al terminar el tiempo del embarazo, incluso si aún no tienes contracciones, es muy probable que entres en labores de parto en las siguientes 4 a 6 horas, según Harvard University Health Services. Si un parto no inicia, tu doctor puede inducirlo para prevenir una posible infección ya que tu bebé no cuenta con un saco protector a su alrededor. Al expulsar el tapón mucoso, que puede tener líneas de sangre en él, tienes una señal de que tu cerviz ha comenzado a dilatarse. En muchas mujeres se dilata poco antes del parto, así que no es por sí mismo una señal del parto, sino de que este pudiese comenzar pronto.

Señas de que tu cuerpo se está preparando para el parto

En tu primer embarazo, tu bebé normalmente "baja" al acomodarse más abajo en la pelvis, un cambio conocido como "alumbramiento". Puede que te sientas más ligera, ya que el bebé no aprieta tus costillas como antes de bajar. Ahora que puedes respirar más fácilmente, puede que te sientas menos fatigada. Por otro lado, puede que te sea más difícil caminar con este cambio de posición, ya que se incrementa la presión en tu vejiga y tu pelvis. En el segundo embarazo y los siguientes puede que no experimentes este movimiento.

Señales de preocupación respecto a la fatiga

Si experimentas fatiga extrema acompañada de un aumento de peso, dolor de cabeza, sudoración facial, dolor abdominal, visión borrosa y una disminución en la cantidad de orina, es importante que lo comuniques a tu doctor inmediatamente. Estos síntomas pueden indicar preeclampsia, una complicación del embarazo de alta peligrosidad. Entre el 5% y el 8% de las mujeres en Estados Unidos experimenta preeclampsia, según la Preeclampsia Foundation.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por rubén moreno