¿La falta de sueño y de nutrientes puede causar ataques de pánico?

Los ataques de pánico, un tipo de trastorno de ansiedad, implica episodios de terror o ansiedad extrema por fuera de la proporción de cualquier amenaza real. Pueden venir con advertencia o sin ella, en respuesta a estresores leves o incluso mientras duermes, y pueden tener unos síntomas físicos intensos como temblores, náuseas, un rápido ritmo cardíaco, mareos, sudoraciones, calambres, dolor de pecho o un sentimiento de ahogo. Aunque varias cosas pueden causar ataques de pánico, un sueño de buena calidad y la nutrición pueden ayudarte a evitar futuros episodios.

El sueño y los ataques de pánico


Un sueño de pobre calidad puede contribuir a trastornos de pánico y ansiedad.

Los investigadores ahora creen que un síntoma frecuente de trastornos de pánico y ansiedad (el sueño insuficiente o pobre) pueden también contribuir a su formación. La National Sleep Foundation reporta que aquellos con insomnio persistente tienen un riesgo más grande de tener trastornos psiquiátricos como la ansiedad. La Harvard Medical School’s Division of Sleep Medicine describe estudios en los cuales los sujetos que durmieron solo cuatro horas por noche mostraron síntomas de estrés, ira, tristeza y reducción del optimismo.

Vitaminas B

Unos niveles inadecuados de las vitaminas B, especialmente la B12, B6 y el folato, pueden jugar un rol en los trastornos mentales. La vitamina B6 ayuda a producir neurotransmisores y las hormonas reguladoras del humor, la serotonina y la norepinefrina. "Psychology Today” reporta que en un estudio finlandés reciente, la vitamina 12 probó ser efectiva en el tratamiento de la depresión. El folato funciona con las vitaminas B6 y B12 para crear dopamina, la hormona del placer. Tu cuerpo no almacena folato, así que tienes que consumir consistentemente alimentos ricos en él o tomar un suplemento. La deficiencia de vitamina B puede causar síntomas desde la irritabilidad hasta la paranoia, todas de las cuales te hacen más vulnerable a los trastornos de ansiedad y de pánico.

Calcio y magnesio


La suplementación de magnesio mejoró los síntomas de la depresión en personas deficientes de magnesio.

El calcio soporta la salud y resistencia del cerebro y del sistema nervioso central. Una deficiencia de este nutriente esencial puede causar síntomas de un trastorno de ansiedad o de pánico. Tu glándula paratiroidea regula la cantidad de calcio en tu cuerpo, pero deberías apoyar esta función al asegurarte de tener una dieta adecuada o calcio como suplemento. La deficiencia de magnesio también puede contribuir a una disfunción neurológica, causando sentimientos de irritabilidad, ansiedad y depresión. Un estudio del 2006 mostró que el suplemento de magnesio mejoró los síntomas de depresión en personas con insuficiencia.

Suplementación


Si tienes ataques de pánico, deberías buscar el tratamiento de un médico o psiquiatra.

Si tienes ataques de pánico, deberías buscar el tratamiento de un médico o psiquiatra. Habla con tu médico sobre apoyar tu tratamiento con suplementación. Debido a que las recomendaciones varían dependiendo de tu edad, sexo, salud y otros factores como el embarazo, la lactancia o las medicaciones, deja que tu médico elija la dosis correcta para ti. La suplementación puede incluir la recomendación recomendada diaria para adultos de 1,3 miligramos de B6 junto con 2,4 microgramos de B12, 400 microgramos de folato, 1.000 miligramos de calcio y entre 270 y 400 miligramos diarios de magnesio.

Dieta y estilo de vida


Una dieta rica en vegetales con hojas oscuras, aceite de pescado, proteínas magras, granos enteros y una variedad de frutas y vegetales te ayuda a mantener una nutrición balanceada.

Una dieta rica en vegetales con hojas oscuras, aceite de pescado, proteínas magras, granos enteros y una variedad de frutas y vegetales te ayuda a mantener una nutrición balanceada. Para apoyar un sueño saludable, apaga tu televisor y computadora al menos una hora antes de irte a dormir, y mantén tu dormitorio oscuro, callado y reservado para dormir. Evita el alcohol y la cafeína, ya que pueden interrumpir los patrones de sueño. Si los problemas de sueño continúan, visita a tu médico para que te dé otras opciones.

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Escrito por lucy burns | Traducido por ana maría guevara