¿La falta de sueño en niños pequeños detiene el crecimiento?

El sueño no sólo hace a los niños pequeños más felices, pero también hace que tus pequeños sean también personas más saludables. Dormir lo suficiente, en forma de siestas durante el día, pero especialmente en la noche, es vital para asegurar que los niños pequeños crezcan a un ritmo normal.

Hormona del sueño y crecimiento

La hormona del crecimiento humano, HGH abreviado por sus siglas en inglés, es un componente clave para el crecimiento saludable en los niños de todas las edades. Esta hormona estimula y coordina el crecimiento de todas las partes del cuerpo, desde huesos hasta músculos y nervios. Liberada por la glándula pituitaria en el torrente sanguíneo, esta hormona se encuentra en niveles más altos en los niños, que están aún en crecimiento activo, que en los adultos. Mientras que la nutrición adecuada y la actividad física regular desempeñan un papel en la producción de HGH, el sueño es el factor más importante. La HGH es liberada durante todo el día, pero se libera en cantidades más altas durante el sueño de ondas lentas, lo que ocurre cuando un niño entra en una fase de sueño profundo. Mientras que una sola noche de poco sueño no tendrá impacto en el crecimiento, problemas de sueño crónicos en los niños pequeños sí lo tienen.

Niños con bajos niveles de HGH

Un estudio de 2011 publicado en la revista "Neuroendocrinology" siguió los patrones de sueño de niños con deficiencia de hormona del crecimiento, o GHD por sus siglas en inglés, frente a niños que crecían a un ritmo normal. En el estudio, el equipo de investigación del Bambino Gesu Children's Hospital en Roma, Italia, encontró que los niños con GHD consiguieron sustancialmente menos horas de sueño, y sueño de baja calidad, que sus pares que crecían normalmente. La GHD afecta el sistema inmunológico de un niño, haciendo que sea más vulnerable a enfermedades, así como debilitar la fuerza del corazón y los pulmones.

Otros efectos de la privación del sueño

La HGH no es la única hormona afectada por la falta de sueño crónica en los niños pequeños; sobre todo, las hormonas insulina y cortisol también se ven afectadas. La insulina ayuda a regular la cantidad de azúcar en la sangre. Los niños pequeños que se quedan sin suficiente sueño durante largos periodos de tiempo tienen niveles anormalmente bajos de insulina, que pueden conducir a la diabetes y problemas de control de peso. El cortisol es una hormona asociada con el estrés. Un estudio realizado por investigadores de la Westminster University en Londres encontraron que los individuos que recibieron más horas de sueño tenían menores niveles de esta hormona del estrés en su torrente sanguíneo. Además, la falta de sueño afecta el desarrollo de las habilidades motoras gruesas y finas en los niños pequeños, y también puede llevar a problemas de comportamiento.

Guías de sueño

La clave para evitar la privación del sueño en el niño es conocer la cantidad de sueño que necesita. Las pautas de sueño varían según la edad del niño. Los bebés necesitan más sueño. Los recién nacidos necesitan hasta 18 horas al día, mientras que uno de un año de edad necesita de 13 a 14 horas. Los niños pequeños requieren incluso menos horas de sueño, de 10 a 13 horas al día, en promedio. Los preescolares necesitan aproximadamente la misma cantidad de sueño como lo hacían cuando eran niños pequeños, aproximadamente de 10 a 12 horas diarias. Los recién nacidos reciben su sueño en forma de varias siestas durante el día y un período de sueño prolongado en la noche, y conforme a los niños crecen, eliminan las siestas y obtienen todo el sueño requerido por la noche.

Más galerías de fotos



Escrito por elizabeth falwell | Traducido por mariana perez