Factores que afectan la higiene personal

La buena higiene, o limpieza personal, no sólo ayuda a mantener una imagen saludable de ti mismo, sino que también es importante para prevenir la propagación de infecciones y enfermedades. De acuerdo con su libro de texto de enfermería "Tabbner's Nursing Care: Theory and Practice", la mala higiene permite que el sudor seco, el polvo y el sebo se acumulen en tu piel, proporcionando un entorno ideal para los hongos y las bacterias. Hay factores físicos, psicológicos y sociales que pueden afectar la capacidad o voluntad de una persona para realizar tareas de cuidado a sí misma necesarias para una buena higiene.

Factores físicos

En muchos casos, las personas entienden la importancia de la buena higiene y desean practicarla, pero se los impiden factores físicos que no les permiten lograr la mecánica del baño. Los parapléjicos y las personas con algún miembro amputado usualmente requerirán algo de asistencia con las tareas de higiene de familiares o cuidadores. Hygiene Expert nota que las limitaciones físicas temporales para cuidarse a sí mismo, como las incisiones postoperatorias o los moldes de yeso, pueden seguir a una enfermedad, lesión o estancia hospitalaria; en estos casos, los familiares o amigos pueden ser de ayuda. Las personas con condiciones médicas que limitan la movilidad, como problemas de espalda, obesidad o artritis, pueden tener dificultades para entrar o salir de una tina o regadera; Hygiene Expert sugiere el uso de griferías de ducha, sillas de ducha o rieles de tina. El Departamento de Gerontología de la Universidad de California del Sur alienta el uso de barras de mano y tiras antiresbalones si la negación a tomar un baño parte de un mal equilibrio o miedo a caer.

Factores psicológicos

Los problemas mentales y psicológicos pueden afectar tanto la capacidad como la motivación de la persona para realizar tareas básicas de higiene. El Departamento de Gerontología de la Universidad de California del Sur nota que pueden surgir problemas de higiene en las últimas etapas de la enfermedad de Alzheimer, con apatía, miedo, depresión, incapacidad para planear o recordar y la incapacidad para realizar tareas en secuencia son todos factores que reducen la capacidad de la persona para practicar una buena higiene. Los familiares pueden ayudar dejando el jabón y las toallas a la mano para proporcionar una marca visual que le recuerde a la persona lavar o cuidar su higiene oral, o publicando un horario de baños. Los trastornos psicológicos como la esquizofrenia y la personalidad limítrofe a menudo causan una falta marcada de interés en la higiene, y la mala higiene en ocasiones puede ser una herramienta diagnóstica que apunte hacia cierta condición. De acuerdo con Mental Health.com, la mala higiene puede ser una alerta de un trastorno depresivo importante. No siempre son los trastornos psicológicos importantes los que causan la mala higiene; a veces el aislamiento social y la baja autoestima puede contribuir a la falta de interés en el aseo personal. Hygiene Expert señala que la salud de una persona también puede verse dañada por una higiene demasiado rigurosa; las personas con trastorno obsesivo compulsivo pueden bañarse demasiado frecuentemente, se frotan demasiado vigorosamente y usan jabones duros o perjudiciales.

Factores sociales y económicos

Los factores sociales y económicos pueden tener un impacto en la higiene personal también. Hygiene Expert dice que algunos casos de mala higiene pueden partir de una falta de comprensión o entrenamiento en los fundamentos de la higiene. Las dificultades financieras, como la incapacidad de pagar la cuenta del agua o procurar suficientes toallas y jabón también pueden jugar un papel.

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Escrito por carol sarao | Traducido por alejandro moreno