Cómo extraer aceite esencial de las flores frescas de madreselva

Aunque es muy popular, el aceite esencial de madreselva es uno de los más costosos, así que intentar preparar un poco en casa puede ser divertido y económico. El aceite de madreselva se puede extraer en el hogar de varias formas diferentes. Una vez que domines esta técnica, podrás empezar a usarla con otras flores. También serás capaz de crear tus propias fragancias basadas en el aroma de la madreselva, que luego podrás utilizar en aromaterapia, masajes o en la fabricación de velas y jabones perfumados.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Flores de madreselva
  • Taza de medir de vidrio
  • Bolsas de plástico resellables
  • Rodillo o ablandador de carne
  • Pajita (popote) de beber (opcional)
  • Frasco de vidrio de boca ancha con tapa
  • Aceite neutro
  • Filtro de café o estopilla
  • Frascos o botellas de colores oscuros

Instrucciones

  1. Recoge suficientes flores de madreselva. Si planeas recoger las flores unos días antes del proceso de extracción, toma varias ramas o guías en lugar de recoger las flores de manera individual. Las ramas y guías se pueden colocar en agua y luego almacenarse en el refrigerador hasta por cinco días seguidos si las rocías diariamente con un poco de agua fresca. Si vas a preparar tu aceite de inmediato, es posible recoger las flores directamente de las guías.

  2. Mide lo equivalente a 1 taza de flores de madreselva. Usa una taza de medir de vidrio y llénala teniendo cuidado de compactar bien las flores hacia abajo. No te preocupes si machacas un poco algunas de ellas durante este paso.

  3. Vierte las flores en una bolsa grande de plástico resellable. Cierra la bolsa y extrae tanto aire como sea posible. Si no puedes sacar todo el aire de la bolsa, coloca una pajita (popote) en un lado de la bolsa y luego cierra la bolsa con fuerza alrededor de ella. Aspira todo el aire de la bolsa a través de la pajita. Una vez que hayas terminado, coloca el dedo índice sobre el extremo de la pajita y luego tira rápidamente de ella con una mano mientras sellas lo antes posible el espacio que queda abierto.

  4. Coloca la bolsa en una superficie sólida. Sacude las flores en el interior hasta que queden todas apiladas en una capa dentro de la bolsa.

  5. Con mano firme, pasa un rodillo de cocina sobre las flores hasta que comiencen a romperse. Si notas que no puedes aplicar la presión necesaria con el rodillo, utiliza en su lugar, un ablandador de carne. Recuerda que sólo debes estar rompiendo un poco los pétalos, no pulverizándolos por completo.

  6. Vacía las flores en un frasco de vidrio de boca ancha.

  7. Calienta 1 taza de cualquier aceite de cocina neutro hasta alcanzar una temperatura de alrededor de 150 grados Fahrenheit (65 grados Celsius). El aceite de semilla de uva es una gran opción para este proyecto, no obstante, suele ser costoso. El aceite de cártamo o de oliva ligero también funcionan muy bien.

  8. Vierte el aceite caliente sobre las flores dentro del frasco y agita la combinación con un cuchillo de mantequilla limpio para eliminar las burbujas de aire.

  9. Deja que el aceite se enfríe y luego sella el frasco herméticamente. El adecuado enfriamiento del aceite evitará que se forme una nube de condensación en el interior.

  10. Coloca el frasco en un lugar fresco y oscuro durante 6 y hasta 8 semanas. Los sitios ideales para almacenar tu aceite pueden ser una alacena, un sótano, o incluso un armario dentro de una habitación.

  11. Una vez listo el aceite, cuela los materiales sólidos usando un filtro de café o un trozo de estopilla.

  12. Vierte el resto del aceite en botellas pequeñas de color oscuro que sellen bien. Las botellas oscuras evitan el contacto con la luz, la cual al alcanzar el aceite, puede hacer que se ponga rancio. Estas pequeñas botellas pueden almacenarse en un lugar fresco y oscuro durante un máximo de seis meses.

Consejos y advertencias

  • Los materiales sólidos sobrantes se pueden eliminar de forma segura en tu compostero.
  • Utiliza flores de madreselva recogidas únicamente de plantas que no hayan sido rociadas con pesticidas ni fertilizantes artificiales.

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Escrito por lynette dipalma | Traducido por pei pei