¿Por qué experimento náuseas y mareos después del ejercicio?

Según el American College of Sports Medicine (ACSM, por sus siglas en inglés), el ejercicio regular puede ayudar a controlar el peso corporal y reducir el riesgo de enfermedades. Para prevenir enfermedades crónicas, el ACSM recomienda como mínimo 30 minutos diarios de ejercicio moderado. Sin embargo, muchas personas pueden aumentar la cantidad y la intensidad del ejercicio en un esfuerzo por bajar de peso o combatir el sobrepeso. En ciertas ocasiones, puedes sentir náuseas o mareos luego de la actividad y esto se puede prevenir.

Causas

Las náuseas y los mareos posteriores al entrenamiento pueden tener muchas causas. Si entrenas demasiado o con mucha intensidad, el cuerpo se estresa y no puede recuperarse. Es posible que no te hayas preparado para el ejercicio calentándote y enfriándote correctamente, lo que afecta el ritmo cardíaco y la presión arterial. La deshidratación puede ser un problema si sudas demasiado y no bebes líquidos durante el ejercicio. Si no comiste nada o lo hiciste muy poco antes del ejercicio, puedes experimentar náuseas o mareos.

Síntomas

Puedes experimentar síntomas antes y durante el ejercicio que indican que debes descansar y no entrenar un día determinado. Entre estos síntomas se encuentran la fatiga y el sueño inadecuado o los dolores corporales sin razón aparente. Además, la sensación de hambre o sed puede causar problemas durante y después del entrenamiento. El ritmo cardíaco y la presión arterial pueden ser más elevados de lo normal y no podrás reducirlos durante el ejercicio. Cualquiera de estos síntomas puede provocar náuseas y mareos después del entrenamiento.

Pautas para el ejercicio

La National Strength and Conditioning Association recomienda comenzar la sesión con un calentamiento. Esto le permite a tu cuerpo prepararse para el ejercicio y aumenta la temperatura corporal. Aumenta lentamente la intensidad hasta que sientas que el ejercicio es moderado a intenso pero no insoportable. Aumenta gradualmente la duración del ejercicio para evitar el sobreentrenamiento. Finaliza la sesión con un enfriamiento para que el ritmo cardíaco y la presión arterial puedan volver a la normalidad, así como también la temperatura corporal.

Alimentos y líquidos

Opta por una comida pequeña de unas 200 a 300 calorías 1 o 2 horas antes del ejercicio, como lo recomienda la dietista registrada Nancy Clark. Quizás necesites probar diferentes alimentos para elegir el más adecuado para tu cuerpo, pero la nutrición antes del ejercicio es importante para no sentirte enfermo durante o después de la actividad. El agua por lo general es adecuada para evitar la deshidratación si la bebes antes y durante el ejercicio. Si entrenarás por más de una hora, puedes optar por una bebida deportiva para reponer los carbohidratos y electrolitos que se pierden durante el ejercicio y la sudoración. Independientemente del líquido elegido, bebe de a sorbos y no de a tragos.

Consideraciones

Si has estado enfermo, no retomes el ejercicio de manera repentina. Escucha a tu cuerpo y retoma lentamente las sesiones de ejercicio hasta alcanzar el nivel normal anterior a la enfermedad. Si padeces enfermedades crónicas o estás tomando medicamento, habla sobre el ejercicio con tu médico. Infórmate sobre lo que debes evitar y los efectos secundarios de la medicación para prevenir náuseas y mareos.

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Escrito por bethany kochan | Traducido por valeria d'ambrosio