Exhausto después de correr

Amas correr, pero cada vez que terminas una rutina estás exhausto. Mientras que la fatiga es natural después del ejercicio, no debes sentirte completamente agotado. Muy probablemente estés tratando de correr muy a menudo, lo haces en un nivel de intensidad demasiado alto o cubres una gran distancia para tu nivel actual de entrenamiento. Retroceder en tus rutinas y llegar a rutinas de correr más largas y rápidas de manera gradual puede ayudare a superar la fatiga.

Alta intensidad

Correr es una forma de ejercicio típicamente con un paso vigoroso, y trabajar por encima de cierto nivel de intensidad puede llevar al agotamiento. Para medir tu nivel de intensidad, substrae tu edad de 220 para encontrar tu ritmo cardiaco máximo. El ejercicio vigoroso se encuentra entre el 70 y 85 por ciento de tu ritmo cardiaco máximo. Por ejemplo, un joven de 25 años tiene un ritmo cardiaco máximo de 195, y estará trabajando a un paso vigoroso si su ritmo cardiaco está entre 137 y 166 latidos por minuto. Trabajar por encima de este rango puede causar que se fatigue demasiado rápido, esté exhausto después de su rutina o incluso sea incapaz de completarla.

Distancia

Puedes querer correr por kilómetros, pero necesitarás incrementar tu tiempo corriendo gradualmente. Intentar aumentar tu kilometraje demasiado rápido puede llevar a lesiones por uso extremo, así como ser la causa de agotamiento antes de que termines la rutina. Debes convertir tu meta en aumentar tu kilometraje no más de 10 por ciento cada semana, e incluso menos de esto si sigue siendo demasiado para tu cuerpo. Es mejor añadir distancia lentamente que lastimarte o agotarte en el proceso, que también hará que bajen tus niveles de rendimiento.

Nuevo en el ejercicio

Puedes estar exhausto después de correr porque eres muy nuevo haciendo ejercicio y aún no eres apto para ejercitarte en tan alta intensidad. A pesar de que necesitas ejercitarte con una intensidad de moderada a vigorosa para cosechar los mayores beneficios del ejercicio, puedes necesitar comenzar con una intensidad ligera y trabajar desde ahí. Esto significa caminar por varias semanas antes de comenzar a correr, y después añadir lentamente intervalos de correr. Puede tomarte tres meses o más construir la resistencia para correr por una cantidad continua de tiempo.

Consejos adicionales

Aunque correr es una buena forma de ejercicio, puedes considerar trabajar en múltiples áreas o añadir una actividad o dos adicionales a tus rutinas semanales. No sólo te ayudará a prevenir lesiones por demasiado esfuerzo, sino que permitirá que tus músculos se recuperen de correr. Puedes intentar correr de vez en cuando o ir a nadar o a andar en bicicleta en los días entre el entrenamiento de correr. Hacer yoga o levantamiento de pesas también puede mejorar tu fuerza y aguante, y llevarte a correr mejor y más efectivamente.

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Escrito por lynne sheldon | Traducido por karly silva