¿El exceso de laxantes puede provocar una deficiencia de hierro?

El hierro es un mineral esencial necesario para transportar oxígeno a través de los glóbulos rojos a todos los órganos y células del cuerpo. También está implicado en la producción de energía. La anemia es uno de los efectos secundarios más comunes de la deficiencia de hierro que puede provocar debilidad y fatiga. La mala dieta, la pérdida de sangre, los traumas, las cirugías y el abuso de laxantes también pueden conducir al desarrollo de esta deficiencia.

Usos

Una amplia gama de laxantes están disponibles sin receta médica para ayudarte a desencadenar un movimiento intestinal reblandeciendo tus heces o llevando líquido a tus intestinos para crear heces saludables. Según Family Doctor.org, los laxantes fuertes que contienen estimulantes provocan que tus intestinos se contraigan y expulsen las heces. El uso ocasional generalmente no tiene consecuencias, pero el uso a largo plazo puede crear una serie de complicaciones, incluyendo anemia y deficiencias de vitaminas. Incluso los laxantes naturales como el aceite mineral o aceite de ricino pueden causar problemas médicos.

Consecuencias

Cuando usas laxantes para liberar a tu cuerpo de los alimentos rápidamente después de comer, los alimentos que ingieres no tienen tiempo para pasar por el proceso de absorción natural y terminas con una serie de deficiencias. Además, de acuerdo con el Eating Disorder Referral and Information Center, el uso excesivo de laxantes puede causar desgarros en el esófago y crear rupturas en los intestinos que conducen a la pérdida de sangre y de hierro.

Causas

La causa más común de la anemia es la deficiencia de hierro, de acuerdo con University of Maryland Medical Center. Los glóbulos rojos contienen hemoglobina, que es una proteína a base de hierro necesaria para transportar oxígeno. Cuando el cuerpo no puede producir suficientes glóbulos rojos o pierdes hierro más rápido por el uso de laxantes, desarrollas anemia. Además los glóbulos blancos, necesarios para combatir las infecciones y las plaquetas, necesarias para la coagulación, también requieren suficientes nutrientes para funcionar correctamente.

Efectos secundarios

Cuando tienes una deficiencia de hierro, en un principio puedes sentirte cansado y débil, con palpitaciones intermitentes. A continuación, te sentirás mareado e incluso puedes desmayarte por la falta de hierro en tu sangre. Puedes desarrollar dolor de cabeza, de piernas, angina o dolor en el pecho, a medida que la enfermedad progresa. La deficiencia de hierro a largo plazo provoca que tu pelo se vea frágil, dificultad para tragar, llagas en la boca y un estado alterado de contacto. Probablemente desarrollarás sequedad en la boca y una sensación de ardor en la lengua.

Tratamiento

La primera línea de tratamiento es dejar de tomar laxantes y permitir que los alimentos le proporcionen a tu cuerpo los nutrientes necesarios. Es posible que necesites suplementos de hierro también. Glicerato, sulfato y fumarato ferroso son formas que se absorben fácilmente y pueden ayudarte a aliviar la deficiencia. Habla con tu médico antes de tomar suplementos de hierro, sin embargo y asegúrate de que sepa acerca de tu abuso de laxantes en caso de que necesites otro tipo de prueba médica o asesoramiento psicológico. Además del hígado, las fuentes dietéticas eficaces de hierro incluyen las ostras, pollo y carne roja magra. Los frijoles, semillas y granos enteros son buenas fuentes también, especialmente si se consumen con alimentos ricos en vitamina C, como las bayas y el brócoli.

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Escrito por linda ray | Traducido por barbara obregon