Cómo evitar ampollas en la parte interna del pie por correr

Los corredores suelen quejarse sobre el desarrollo de ampollas en sus pies, particularmente en los dedos, las suelas, las partes internas y los talones de los pies. Las ampollas son bultos rellenos de líquido que se desarrollan cuando la combinación de calor, fricción y sudor irritan repetidamente la piel. Los zapatos que no se ajustan bien, los calcetines que no protegen la piel y los pies muy sudados son factores que pueden causar ampollas mientras corres, especialmente en la parte interna del pie.

Zapatillas para correr

Para reducir tu riesgo de desarrollar ampollas en la parte interna del pie mientras corres, asegúrate de que tu pie se ajuste bien dentro del zapato. Demasiado o muy poco espacio incrementa la posibilidad de que tu pie roce contra el lado del zapato. Nunca hagas carreras extensas con zapatos nuevos. Acomoda despacio tus zapatos llevándolos una hora más o menos a lo largo del día; mantén tus carreras breves hasta que tus pies estén cómodos y ajustados en los zapatos. Una corta carrera de prueba también puede ayudarte a identificar posibles defectos de fábrica o malformaciones en el zapato que puedan irritar tu pie. Cuando compres zapatillas para correr, hazlo a la mitad del día, cuando tus pies experimentan una hinchazón natural. Lleva calcetines que llevarás durante tus carreras, para ayudar a medir el ancho y la talla del zapato adecuado. Mide ambos pies y compra tallas en concordancia. Pruébate ambos zapatos y asegúrate de que no haya defectos de fábrica dentro de la pared del zapato que interfieran con la colocación y la comodidad de tu pie. Comprueba que el zapato no roce de forma incómoda contra ninguna parte del interior del pie.

Prevención

Usa calcetines secos y transpirables cuando corras; asegúrate de que no tengan agujeros. Considera llevar un par adicional para poder cambiarte inmediatamente después de tu entrenamiento. Los calcetines especializados, como los atléticos o sin costuras, pueden proporcionar amortiguación y protección adicionales en áreas de los pies que suelen experimentar una elevada fricción, y pueden ser una buena inversión para el corredor ávido. Aplica tela suave de algodón en la parte interna del pie, donde seas dado a desarrollar ampollas. Intenta reducir la fricción aplicando un lubricante o polvo de talco a zonas propensas a ampollas en los pies.

Cuidado de ampolla

Mantén la ampolla intacta si no duele demasiado y no ha reventado ya, pues la piel actúa como capa protectora natural para mantener fuera las bacterias y la suciedad, de acuerdo con expertos. Cubre una ampolla pequeña con una venda adhesiva; cubre una grande con una gasa porosa con cubierta de plástico que absorba la humedad. Aunque las ampollas suelen curarse solas, puedes aliviar el dolor o la presión. Lávate las manos y la zona de la ampolla con jabón y agua, y después pásale alcohol de frotar. Usando una aguja esterilizada, pincha la ampolla cerca de su borde para drenar el líquido, pero no toques la piel de arriba. Aplica crema antibiótica en la ampolla y después cubre con una venda. Después de varios días, recorta toda la piel muerta alrededor de la ampolla en curación, vuelve a aplicar crema antibiótica y pon un vendaje nuevo.

Consideraciones

Contacta con tu doctor si la ampolla desarrolla pus, enrojecimiento, dolor en aumento, piel caliente u otras señales de infección.

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Escrito por alexis jenkins | Traducido por natalia navarro