Cómo evitar que un adolescente sea promiscuo

La mayoría de los padres tienen dificultades para pensar en su hijo como un ser sexual, y puede ser aún más devastador cuando un padre se da cuenta de que su hijo es promiscuo. Los adolescentes pueden ser promiscuos para llamar la atención, por que sus padres no han establecido reglas claras acerca de la sexualidad o por que no entienden los peligros de las relaciones sexuales. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el 15.3% de los adolescentes admiten que tienen cuatro o más parejas sexuales. Debido a que hay causas claras de lo que puede conducir a la promiscuidad adolescente, también existen maneras claras para ayudar a reducir el riesgo de que tu hijo se torne promiscuo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Conversa con tu hijo sobre el sexo. Mantente abierto a responder a las preguntas de tu hijo adolescente. Incluye una discusión franca sobre los riesgos de tener relaciones sexuales y ser promiscuo, incluidas las enfermedades de transmisión sexual y el embarazo. De acuerdo con Chap Clark y Tim Clinton, autores de "The Quick-Reference Guide to Counseling Teenagers", cuanto más pronto tengas estas conversaciones, menor será el riesgo de que tu hijo sea promiscuo.

  2. Dile a tu hijo lo que esperas de él. Las reglas respecto a la actividad sexual dependerá de tus creencias personales, pero defínelas claramente para que tu hijo las comprenda.

  3. Sé un modelo de comportamiento apropiado. Si estás casado, sé fiel. Si eres un padre soltero, lleva una vida amorosa apropiada. No permitas que tus citas pasen la noche contigo y no salgas con una persona diferente cada noche. Tu hijo adolescente aprende a cómo comportarse observándote, así que compórtate de la misma manera que quisieras que lo hiciera tu hijo.

  4. Habla con los administradores de la escuela de tu hijo acerca de los cursos de salud sexual. Muchos de los chicos que están expuestos a un programa de salud sexual son menos propensos a tener relaciones sexuales o a la promiscuidad ya que aprenden los riesgos asociados a ello, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Si no hay un plan de estudios de salud sexual, ofrécete como voluntario para ayudar a encontrar uno apropiado para integrarlo al plan de estudios vigente.

  5. Anima a tu hijo a participar en deportes, pasatiempos u otras actividades extra-curriculares. Los niños que tienen intereses fuera de la escuela tienen menos probabilidades de ser promiscuos debido a que la participación en estas actividades puede aumentar el autoestima, lo que reduce el riesgo de promiscuidad.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por gerardo núñez noriega