Evita la trampa para no ganar peso

Y cómo sacarte de allí

No es sorpresa, verse atrapado en un ciclo de aumento de peso generalmente encuentra su causa en hábitos poco saludables de alimentación.

La meta no es planear qué vas a comer; la meta es tener una variedad de alimentos y tentempiés saludables.

— Beth Castle, experta en alimentación emocional.

La lucha interminable contra el aumento de peso a veces se parece a una batalla, en donde en tan solo un minuto estás arruinando la competencia (comer saludable y luchar contra los deseos de la comida chatarra). A continuación, estás de nuevo contra las cuerdas, murmurando para ti mismo: "no puedo creer que haya comido todo esto". Para algunos, son emociones y circunstancias que pueden causar estragos en una dieta, ya sea si se trata de estrés o puro aburrimiento. Para otros, es un ciclo sin fin de nuevas dietas que prometen resultados demasiado buenos para ser cierto y unos abdominales que se ven tallados a mano. No importa la trampa en la que te encuentres, siempre hay una salida.

La trampa: apetito emocional

Si las palabras "apetito emocional" traen a tu mente una imagen de la desaliñada Bridget Jones portando una pinta de Ben & Jerry, entonces piénsalo nuevamente. El apetito emocional no se trata de la inhalación de la espátula llena de Cherry García entre sollozos después de una ruptura. En realidad, el 95% de la alimentación es emocional, dijo Beth Castle, una experta en el apetito emocional en Alberta, Canadá. Y cuando las emociones como estrés, dolor o aburrimiento son las que te atraen a la cocina, entonces estás atrapado en una de las trampas de peso más sofocantes de todas.

"Cuando las personas están buscando comodidad, es fácil de convertirlo en comida", dijo Castle. "Ese momento los hace sentir mejor". Pero tan pronto como terminan una rebanada o dos de pastel de chocolate fundido, se sentirán peor que antes. Lo mismo que se suponía que te iba a aliviar tu estrés y te hizo aún peor, desatando un círculo vicioso que solo termina con unas libras de más.

"Necesitamos encontrar algo que satisfaga nuestras necesidades, y que sea distinto a los alimentos", dijo Castle, haciendo hincapié en el hecho de que la interacción social es la clave y que "a menudo la risa es la mejor comodidad". Algunas veces, solo ir a caminar te puede ayudar a evitar las tentaciones.

La cosa más importante para hacer cuando caigas víctima de una emoción, es perdonarte a ti mismo, dijo Kathie Mattison, una especialista en desórdenes alimenticios en Rockford, Illlinois. Castigarte por haber caído en la trampa y haber aumentado de peso solo hará que te sientas peor. El momento de perdonarte es el momento en el que puedes tomar los pasos para mejorar tu relación con la comida, agregó.

Algunas veces es francamente imposible superar el apetito emocional solo. Si piensas que estás depresivo, o si tu estrés comienza a tomar control de tu vida, Mattison dice que la mejor cosa que puedes hacer es visitar a un doctor o ir a terapia.

La trampa: The Clean Plate Club (El club del plato limpio)

"Termínate tus guisantes (peas)". A primera vista, es un simple pedido que tus padres podrían haberte dicho cada noche de tu vida en la cena. Pero en el fondo, es un reflejo del problema de los americanos con las porciones y es uno de los guerreros más indestructibles de los Estados Unidos en una batalla con los alimentos.

El Clean Plate Club tiene sus raíces en la campaña de la Primera Guerra Mundial hecha por el Presidente Woodrow Wilson para asegurar que la comida del país no vaya a los residuos. Se le pidió a los niños en edad escolar firmar un compromiso: "cuando esté en la mesa, no dejaré ni un trozo de comida en mi plato y no comeré entre comidas, sino que esperaré hasta la cena".

Casi un siglo después, aún muchos son miembros devotos. A pesar de que el suministro de alimentos de los Estados Unidos está muy lejos de ser escaso, muchos de los habitantes todavía se encuentran adheridos al programa tradicional de tres comidas al día. Si te limitas a tener un cierto número de comidas, entonces Castle te dirá que es más probable que comas en exceso. Cuando ahorras apetito para la cena, posiblemente termines por completo el plato de lasaña lleno de calorías.

Castle recomienda realizar varias comidas pequeñas en lugar de sobrellevar todo tu día con el desayuno, el almuerzo y la cena.

"La meta no es planear qué vas a comer, sino tener una variedad saludable de alimentos y de tentempiés", afirmó.

Conocidos por sus recipientes de pasta que nunca tienen final, los restaurantes son uno de los enemigos más deliciosos en esta lucha por controlar las porciones. Si tienes un problema para apoyar el tenedor cuando sales a cenar, Castle te sugiere compartir la comida o ordenar el menú para niños.

La tampa: El ciclo de la dieta, de la borrachera y del bocadillo de media noche

Puede que te saltes el desayuno, suprimas tus carbohidratos o, incluso, sobrevivas una semana solo con pimiento de cayena y melaza. Saltear comidas o reducir los grupos de comidas (técnicas que prometen ayudar a "bajar 5 libras en dos semanas" o "dígale adiós a la grasa de la panza"), pueden dejarte tus niveles de sangre sin equilibrio y tus apetitos insatisfechos.

"Ignorando las señales de hambre y de saciedad de nuestro cuerpo, la comida estará desconectada de las necesidades que tenga", dijo Mattison. Y cuando finalmente respondes a tu necesidad de comer, serás más propenso a perder el control.

Estos hábitos pueden hacerte susceptible a dos de las trampas más comunes: el ciclo de la dieta y de la borrachera y de los bocadillos de media noche. "Si te salteas comidas, apacienta, continúa con cafeína a través del día, pero a la noche volverás a tener hambre, fatiga y deseos de satisfacción con la comida", dijo Mattison.

La clave para evitar estas dos trampas no es saltear comidas y asegurarte de que no vas a estar hambriento durante todo el día. Establecieron ambas doctoras.

"El tentempié de la tarde es clave para hacer las mejores decisiones a la noche", dijo Castle, añadiendo que una pieza de fruta o una taza de café no lo cortarán. Ella sugirió tener más carbohidratos, granos enteros y proteínas. "Para cuando el tiempo de la hora de la merienda golpee la puerta, nosotros seremos más propensos a tomar mejores decisiones sobre qué puedo hacer hoy a la noche".

Foto: Stuart Minzey/Photographer's Choice/Getty Images

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Escrito por emily blake
Traducido por stefanía saravia