Etiqueta de mensajes de texto para adolescentes

De acuerdo con un estudio en marzo de 2012 por el Centro de Investigación Pew, el 75 por ciento de los adolescentes de EE.UU. envía mensajes de texto al menos de vez en cuando, mientras que el 63 por ciento los envía todos los días. La media del número de mensajes enviados por día es de 60, aunque algunos adolescentes envían más de 100 mensajes cada día. Sin embargo, los padres y maestros a menudo se sienten frustrados por la aparente dependencia de los adolescentes con sus teléfonos celulares, en especial cuando los adolescentes se comportan con rudeza. La etiqueta de los mensajes adolescentes ha sido abordada por fuentes tan diversas como Emily Post, la Clínica Mayo y el sitio web de "Psychology Today".

Momentos para enviar mensajes

La Clínica Mayo advierte que los mensajes de texto a veces interfieren con los patrones de sueño los adolescentes. Para minimizar este riesgo, establece reglas de horarios en que tu hijo puede enviar y recibir mensajes de texto. Puede que sea necesario quitar el teléfono celular de la habitación de tu hijo en la noche. Además, los adolescentes deben respetar los horarios de sus amigos. Los mensajes de texto tardes en la noche o temprano en la mañana es grosero. También es grosero enviar mensajes a alguien que está en el trabajo o participa en otra actividad. La mayoría de las escuelas establecen restricciones a los mensajes de texto. Algunas escuelas no permiten teléfonos celulares en absoluto, mientras que otras restringen su uso a la hora del almuerzo y otras pausas. Si no se siguen las pautas de la escuela, los mensajes de texto podría causar problemas no sólo para el estudiante que envía el texto, sino también para el destinatario.

Ubicaciones para enviar mensajes

El sitio Emily Post señala que los mensajes de texto no son un sustituto aceptable en lugares donde llamar es considerado grosero. Los adolescentes y los adultos deben salir en lugar de enviar o leer textos un salón de clases, reuniones, sala de cine o en otro lugar público. Tanto la Clínica Mayo y PsychologyToday.com mencionan los peligros de enviar mensajes de texto mientras se conduce. Según la Clínica Mayo, los mensajes de texto aumentan el riesgo de un accidente en 20 veces. Si un mensaje es absolutamente crucial, insiste en que tu hijo se detenga en un lugar seguro antes de enviarlo. Enviar mensajes de texto mientras pasas tiempo con alguien es tan grosero como tomar una llamada telefónica durante ese tiempo, de acuerdo con Emily Post. Los adolescentes son propensos a la multitarea, pero los mensajes de texto dan la impresión de que la persona que está delante de tuyo no está tan interesada en ella como en el envío de mensajes. Ayuda a los adolescentes estableciendo límites con sus amigos animándoles a alejarse de los que están enviando mensajes de texto hasta que la conversación por mensaje haya terminado.

Contenido del mensaje de texto

Los mensajes de texto son más adecuados para una conversación ligera. Evita dar malas noticias o el manejo de asuntos de negocios con mensajes de texto, sugiere Emily Post, a excepción de un texto rápido para organizar una llamada de teléfono. Los adolescentes deben recordar que sus mensajes son recibidos por otro ser humano y evitar los mensajes de texto cuando están enojados. También recuerda a tu hijo que los mensajes de texto podrían caer en manos no deseadas. La confidencialidad no está garantizada, por lo que los mensajes de texto no es la mejor opción para los chismes, conversaciones emocionales profundas o secretos compartidos. Los mensajes de contenido sexual o acoso adolescente ponen en riesgo no sólo la vergüenza, sino potenciales consecuencias legales. Antes de enviar cualquier mensaje de texto, los adolescentes deben pensar si está bien que todo el mundo vea el mensaje.

Contestar mensajes

En la sociedad actual siempre conectada, la gratificación inmediata se ha convertido en la norma. Por lo tanto, mucha confusión rodea el momento adecuado para devolver mensajes de texto. Algunas personas entran en pánico cuando un mensaje no se devuelve inmediatamente, mientras que otras se dan un tiempo en su día para responder a varios mensajes a la vez. Agrega a la confusión el hecho de que algunas personas ven los mensajes de texto como una extensión de las llamadas de teléfono y esperan que cada conversación tenga un principio, un medio y un final. Otras consideran que los mensajes de texto son parecidos a un correo electrónico, en el que se intercambian mensajes en conversaciones de ocio y los participantes pueden extenderse por días o semanas. No hay reglas de etiqueta muy estrictas para el ritmo de las conversaciones de texto. Emily Post señala que es descortés no responder en absoluto, pero más allá de eso, no hay respuestas correctas. Anima a tu hijo a hablar sobre los hábitos de mensajes de texto con sus amigos cercanos y seres queridos con el fin de evitar malentendidos.

Más galerías de fotos



Escrito por lisa fritscher | Traducido por daniela laura arjones