Estrógeno y perimenopausia

La capacidad de una mujer para concebir y tener hijos se extiende por muchos años, pero con el tiempo su cuerpo sufre cambios graduales a medida que se acerca a la menopausia. Este período de transición se denomina perimenopausia, que significa literalmente "alrededor de la menopausia". Los niveles fluctuantes de estrógeno son característicos de la perimenopausia, que concluye con la paralización definitiva de la ovulación y la entrada en la menopausia. La perimenopausia puede comenzar a diferentes edades, pero los síntomas a menudo comienzan cuando una mujer ronda sus 40 años.

Perimenopausia


En el momento en que una mujer llega a los 40 años y entra en la perimenopausia.

Las mujeres nacen con una dotación completa de huevos en sus ovarios y no hay más desarrollo a lo largo de su vida. Después de que una chica entra en la pubertad y en la madurez sexual, los huevos comienzan a desarrollarse y normalmente una mujer ovula cada mes. En el momento en que una mujer llega a los 40 años y entra en la perimenopausia, los ovarios tienen relativamente pocos huevos restantes. La ovulación se vuelve impredecible, haciendo que sus ciclos sean irregulares y más largos o más cortos que antes. El flujo menstrual también puede ser más pesado ​​de lo normal y podría alternar con ciclos en los que se produce poco o ningún flujo. Los niveles de la hormona femenina estrógeno, normalmente producidos en grandes cantidades en la primera mitad del ciclo menstrual, también se vuelven irregulares, impredecibles y generalmente bajos en la perimenopausia.

Síntomas

Cuando los niveles de estrógeno comienzan a disminuir durante la perimenopausia, las mujeres a menudo experimentan una sintomatología que, al menos parcialmente es causada por la relativa falta de la hormona. Los niveles bajos de estrógeno son parcialmente responsables de las sofocaciones, que son períodos de intenso calor con sudoración durante el día, aunque otros factores pueden estar involucrados. El insomnio y otros problemas de sueño, como los despertares frecuentes con sudores nocturnos, son comunes durante la perimenopausia. Algunas mujeres también experimentan cambios de humor, pero no está claro si éstos son causados ​​por cambios hormonales o si están relacionados con la falta de sueño y la fatiga. El estrógeno ayuda a mantener los tejidos vaginales. A medida que el estrógeno disminuye durante la perimenopausia, algunas mujeres experimentan adelgazamiento y secado del tejido vaginal, lo que puede causar picazón o ardor y puede llevar a relaciones sexuales dolorosas. La baja de estrógeno también puede contribuir a un mayor riesgo de osteoporosis o adelgazamiento de los huesos, en algunas mujeres perimenopáusicas.

Reemplazo de estrógeno

Muchas investigaciones han examinado si la sustitución de estrógeno a medida que las mujeres se acercan o entran en la menopausia puede ayudar a aliviar algunos de los síntomas que a menudo les suceden. Un estudio publicado en la edición de septiembre-octubre de 2005 de la revista "Menopause" examinó la calidad del sueño de unas 8.000 mujeres menopáusicas que, o bien nunca habían tomado la medicación de reemplazo de estrógeno o estaban usando algún tipo de terapia de reemplazo. Las que usaron estrógeno, con o sin adición de progesterona, (otra hormona femenina), tuvieron significativamente mejores patrones de sueño que aquellas que nunca habían tomado la hormona. El reemplazo de estrógeno tiene beneficios adicionales a medida que las mujeres se acercan o están en la menopausia, incluyendo la mejora de la elasticidad y la lubricación natural de la vagina y el aumento de la deposición de minerales en el hueso.

Recomendaciones


Habla con tu médico acerca de la terapia de reemplazo de estrógenos.

La Sociedad contra la Menopausia de Norteamérica recomienda que el primer curso de acción para una mujer que experimenta síntomas posiblemente relacionados con la perimenopausia debe ser un examen de salud integral que incluye la detección de problemas físicos y psicológicos. Aunque la mayoría de los estudios han examinado el uso de estrógenos y otras terapias en las mujeres posmenopáusicas, la sociedad también afirma que es razonable extrapolar las conclusiones de estos estudios para las mujeres en la perimenopausia. La Sociedad contra la Menopausia de Norteamérica, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología, la Asociación Americana de Endocrinos Clínicos y la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva apoyan el uso de la terapia de reemplazo hormonal para aliviar ciertos síntomas o problemas médicos asociados con la menopausia en las mujeres seleccionadas. La terapia de reemplazo de estrógeno puede implicar tomar medicamentos por vía oral o a través de un parche para la piel. Sin embargo, la sustitución de estrógenos a través de cualquier ruta puede tener algunos riesgos y no ser adecuada para todas las mujeres. Podría aumentar el riesgo de problemas médicos tales como derrame cerebral o cáncer de mama, en función de tus antecedentes familiares, la duración del tratamiento y otros factores. Los fitoestrógenos, que son compuestos a base de la planta similares a los estrógenos, no son eficaces para los síntomas menopáusicos, de acuerdo con una revisión publicada en octubre de 2004 en "Obstetricia y Ginecología." Si tienes preguntas acerca de la conveniencia de tomar estrógenos en tu situación, háblalo en detalle con tu médico.

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Escrito por joanne marie | Traducido por maría florencia lavorato