¿El estrés aumenta el metabolismo?

Tu metabolismo controla la forma en que tu cuerpo absorbe y utiliza la energía. Un metabolismo más rápido te hará quemar calorías de forma rápida y eficiente, mientras que un metabolismo lento puede resultar en disminución del apetito, la digestión lenta y aumento de peso. Aunque muchas personas no pierden peso cuando experimentan los síntomas de estrés, esta pérdida de peso es más probable que sea el resultado de un cambio en el apetito o un problema médico subyacente que un aumento del metabolismo. Siempre consulta a tu médico para el diagnóstico y tratamiento precisos.

Respuesta al estrés


Esta es una función valiosa si necesitas huir del daño de manera rápida.

Tu cuerpo te dice cuando estás en peligro mediante la activación de la respuesta al estrés, una reacción física involuntaria de los días en que los seres humanos eran depredadores naturales. Cuando el cuerpo percibe una amenaza, el hipotálamo hace tus glándulas suprarrenales a toda marcha, produciendo altos niveles de hormonas adrenalina y cortisol, que aumentan el ritmo cardíaco y la presión arterial. Esta es una función valiosa si necesitas huir del daño de manera rápida. Sin embargo, si estás con frecuencia activado por factores de estrés cotidianos, puedes causar la sobrecarga de cortisol, que es perjudicial para muchos sistemas corporales.

Cortisol, metabolismo y peso


La hormona cortisol provoca la liberación de la glucosa en el torrente sanguíneo, alimentando el cuerpo para reaccionar ante una amenaza.

La hormona cortisol provoca la liberación de la glucosa en el torrente sanguíneo, alimentando el cuerpo para reaccionar ante una amenaza. Sin embargo, el cortisol no es necesario para combatir la mayoría de las tensiones diarias, por lo que se puede acumular en tu sistema, lo que lleva al insomnio, la ansiedad y la depresión. El cortisol suprime el sistema inmune, se ralentiza la digestión, estimula el apetito, y puede interferir con la capacidad del cerebro para percibir la saciedad. En períodos prolongados de estrés, el cortisol también hace que la grasa se almacene en el abdomen, lo que puede conducir a la obesidad. En niveles altos, el cortisol puede convertirse en el síndrome de Cushing, que puede causar aumento de peso, presión arterial alta y diabetes. Por lo tanto, aunque el cortisol puede no afectar directamente el metabolismo, es más probable que cause aumento de peso que pérdida.

Estrés y perdida de peso


En algunas personas, el estrés puede conducir a la pérdida de peso, aunque es poco probable que sea el resultado de un alza en las tasas metabólicas.

En algunas personas, el estrés puede conducir a la pérdida de peso, aunque es poco probable que sea el resultado de un alza en las tasas metabólicas. El estrés crónico o intenso, así como los trastornos relacionados con el estrés como la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés post-traumático, pueden causar una falta de interés en la comida o un cambio en la forma de alimentos, lo que resulta en la pérdida de peso. El hipertiroidismo y la enfermedad de Graves hacen que la glándula tiroidea tienda a la sobreproducción de hormonas tiroideas, lo que causa síntomas de estrés, incluyendo frecuencia cardíaca rápida, dificultad para respirar, temblores, ansiedad e insomnio. Sin embargo, el hipotiroidismo también conduce a la pérdida de peso marcada, incluso cuando estás comiendo normalmente. Si estás experimentando síntomas relacionados con el estrés, comes bien y aún así pierdes peso, consulta a tu médico de inmediato.

Acoplarse con el estrés


El primer paso en el tratamiento del estrés crónico, especialmente cuando se acompaña de cambios en el peso, es ver a un doctor.

El primer paso en el tratamiento del estrés crónico, especialmente cuando se acompaña de cambios en el peso, es ver a un doctor. Él puede determinar si los síntomas son indicativos de un problema más serio. Hazle saber si tus hábitos alimenticios han cambiado. Para abordar y reducir el estrés, busca ayuda de un profesional de salud mental, miembro del clero o simplemente un amigo de confianza. Trata con yoga, ejercicios de respiración o técnicas de relajación. Asegúrate de que estás durmiendo bien y tienes la nutrición adecuada, y evita el alcohol y la cafeína. Lo mejor y más saludable para mantener un metabolismo saludable es el ejercicio constante, que también libera endorfinas que combaten el estrés.

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Escrito por lucy burns | Traducido por sofia semo