Estrategias de manejo de comportamiento para los niños

El manejo del comportamiento es el uso de técnicas para cambiar o eliminar el comportamiento no deseado y estimular un comportamiento deseable. Los profesionales de la salud mental, los profesores, los trabajadores de servicios juveniles y los padres utilizan estrategias de manejo de comportamiento. Los adultos pueden utilizar diferentes estrategias en diferentes momentos y para diferentes niños. Los ingredientes comunes son la consistencia, las consecuencias y las recompensas.

Ignorar

Los niños algunas veces se involucran en un comportamiento en busca de atención, como interrupciones repetidas, tonterías o mal comportamiento. La estrategia de ignorar involucra no recompensar al niño con la atención que busca, pero también alabar el comportamiento deseado como en "gracias por dejarme completar mi llamada telefónica". La idea es ignorar el comportamiento indeseable, atender algo diferente y después proporcionar al niño la atención cuando se comporta de forma apropiada, aconseja el NYU Child Study Center.

Redirigir

La estrategia de redirección requiere distraer a un niño ofreciendo una alternativa a su comportamiento. Antes de que el niño pierda el control, proporciona algo interesante o pasa algo de tiempo siendo atento con él para redirigir su atención lejos del comportamiento problemático. Las negociaciones también pueden redirigir a un niño haciéndolo parte de la solución. Las opciones y las alternativas estimulan la cooperación.

Señalización

La señalización involucra detener o comenzar comportamientos específicos. Las peticiones pueden ser verbales o no verbales, y pueden ser señales secretas entre el niño y tú. Se utiliza una señal para alertar a un niño cuando es tiempo de comenzar un comportamiento deseado, como "nos iremos en cinco minutos". Un adulto podría contar hasta 10 para señalar a un niño que debe detenerse con un comportamiento indeseable o usar un gesto secreto para señalarlo al niño.

Refuerzo positivo

El refuerzo positivo requiere que un adulto atrape a un niño involucrado en un comportamiento deseado para que el adulto pueda alabarlo o recompensarlo. Por ejemplo, "me gustó como compartiste tu libro con tus amigos". El refuerzo positivo es la técnica más efectiva para estimular el comportamiento deseado, de acuerdo con Parents Anonymous. El refuerzo positivo podría incluir cumplidos o recompensas como una salida especial.

Consecuencias naturales

Con frecuencia, la estrategia de consecuencias naturales es la mejor forma de enseñar a un niño a no repetir un comportamiento indeseable. Las consecuencias naturales le pueden ayudar a ser más responsable. Al rechazar ayudar a un niño que repetidamente olvida cosas o se comporta irresponsablemente o de forma inapropiada, le puedes enseñar a comportarse de forma diferente la próxima vez.

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Escrito por gail sessoms | Traducido por laura de alba