Estrategias para ayudar a los niños con un comportamiento agresivo

La frustración y el enojo a menudo se manifiestan como golpes, empujones, mordidas y otros comportamientos agresivos en los niños pequeños. Enseñarles a manejar sus sentimientos reduce las conductas agresivas al darles salidas alternativas. Los niños responden a las situaciones de manera diferente, así que ofrecerles varias estrategias les permite encontrar el método que funciona mejor.

Actividad física

Las actividades físicas involucran a un niño en una tarea específica para ayudar a distraerlo de los comportamientos agresivos. La actividad física permite al niño a canalizar su frustración o ira en la acción. Las actividades físicas al aire libre le ofrecen un montón de espacio para quemar energía y frustración. Las ideas incluyen correr por un camino específico, disparar aros o patear goles en un campo de fútbol. Las actividades físicas interiores también funcionan. Podrías dejar que el niño golpee plastilina, haga saltos o bote una pelota.

Discusión

Los niños a menudo luchan para expresar sus sentimientos de enojo o frustración, lo que puede conducir a tener comportamientos agresivos. Ayudar a un niño a discutir sus sentimientos ofrece una salida alternativa. Reconoce los sentimientos de ira y deja que tu hijo sepa que todo el mundo se siente enojado ocasionalmente. Enséñale a decir, "Estoy enojado," cuando se presente una situación. Ayúdale a hablar sobre la causa de su ira cuando se calme lo suficiente como para hablar de ello. Otras técnicas, como contar hasta 10 en una situación frustrante o respirar profundamente, ofrecen beneficios calmantes adicionales que pueden ayudar a calmar la situación.

Lugar para tranquilizarse

Los tiempos de espera ofrecen una opción para que un niño muestre comportamientos agresivos. Para crear un sentimiento más positivo hacia un tiempo de espera, llámalo "un lugar para tranquilizarse". El "lugar" le da al niño un sitio al que acudir cuando comienza a tener comportamientos agresivos. Cuando notes que está disgustado, sugiérele que tome algún tiempo en su lugar para tranquilizarse. Para hacer que este sitio sea menos un castigo y más una herramienta calmante, coloca algunos artículos que ayuden a tu hijo a estar tranquilo. Estos podrían incluir una bola de tensión, un animal de peluche favorito, un libro o papel y lápiz. Con el uso constante, tu hijo podría ir él mismo a este lugar cuando comience a sentirse frustrado.

Representación

Los juegos de representación dan a tu niño la oportunidad de tratar de practicar con la frustración cuando esté tranquilo. Elije un momento en la que tu niño esté contenido, en lugar de cuando esté exhibiendo comportamientos agresivos. Piensa en una situación que normalmente le haría sentirse molesto. Utilizar situaciones reales que han sucedido recientemente funciona bien para los juegos de representación. Representa la situación con él para que practique a controlarlo de una manera más productiva. Ofrécele algunas sugerencias para que sepa las maneras de manejar las situaciones inquietantes.

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Escrito por shelley frost | Traducido por maria gloria garcia menendez