Estiramientos para los punteros de las caderas

Un puntero en la cadera es una lesión muy dolorosa que ocurre cuando recibes un golpe directo en la espina ilíaca anterior superior; el punto al frente de la cadera donde sobresale el hueso pélvico, indica el sitio la página de lesiones de la cadera del sitio web de Servicios de Saludo de la India. Un puntero de la cadera puede causar fracturas de huesos, dolor extremo y moretones profundos. El tratamiento incluye descanso, hielo, compresión y elevación, pero con frecuencia, se requieren estiramientos de rehabilitación para devolver el rango de movimiento completo. Consulta a tu médico antes de realizar cualquiera de estos estiramientos.

Estiramiento de pie para puntero en la cadera

Párate de espaldas a una mesa alta y dobla la pierna de la cadera lesionada hasta que puedas colocar el empeine del pie en la mesa. Mantén ambas rodillas debajo de las caderas y el estómago apretado, luego dobla la rodilla de la pierna de apoyo. Con ésto, estirarás el músculo flexor de la cadera que suele lesionarse en los punteros de cadera, indica el terapista físico Neil Chassan del Centro de Reacción Deportiva. Incrementa la eficiencia de este estiramiento parándote más lejos de la pierna, indica Chassan.

Estiramiento para puntero de cadera con pared

Este ejercicio se realiza parándote de forma perpendicular a una pared, la pierna lesionada debe ser la más alejada de la pared. Coloca la mano del lado no lesionado en la pared y eleva el pie de la pierna no lesionada. Coloca el pie elevado en frente de la pierna lesionada y suavemente dobla tu cadera en dirección opuesta a la pared, estirando los músculos de la parte superior de tu cadera. Tu cuerpo debe formar una "C" al hacer este estiramiento. Los terapistas físicos del Centro Deportivo Quiropráctico Abshire, sugieren mantener la posición al menos 30 segundos y hasta un minuto. Debe realizarse de ambos lados cinco veces al día, indican.

Estiramiento de rodilla para puntero de rodilla

Comienza este estiramiento de rodillas, con la rodilla de la pierna lesionada sobre el suelo y la otra frente a ti, con la planta del pie sobre el piso. Aprieta el estómago para aplanar la columna y lentamente mueve el cuerpo superior hasta que todo tu peso quede sobre el pie frontal. Continúa moviéndote hacia el frente hasta que sientas un tirón en la ingle y la cadera, indica Chassan. Al mismo tiempo, coloca el brazo del lado no lesionado sobre tu cabeza y suavemente, jala la parte superior de cuerpo en dirección opuesta al lado con la pierna lesionada. Mantén esta posición por al menos 30 segundos, indica Chassan.

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Escrito por keith strange | Traducido por eduardo moguel