Cómo estimular a los niños para que tengan un estilo de vida saludable

Sentar las bases para un estilo de vida saludable en los niños puede ayudarles a convertirse en adultos que toman decisiones saludables. La Asociación Americana de Psicología, explica que los adultos, siendo los cuidadores primarios, tienen la oportunidad de ser modelos a seguir para sus hijos, ya que la unidad de la familia en sí actúa como un entorno de aprendizaje donde todos los miembros comparten patrones similares de alimentación y actividad física. Esto significa que para animar a los niños a adoptar un estilo de vida saludable, tienes que tomar la responsabilidad de la adopción de hábitos saludables tú mismo.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Haz que las comidas saludables estén disponibles en tu casa. En lugar de alimentos altamente procesados, haz hincapié en las frutas y verduras, productos de granos enteros, carnes magras y lácteos bajos en grasa, frescos y congelados. Cuando es posible, elige las versiones bajas en grasa de los alimentos favoritos de los niños. Asegúrate de que haya una variedad de alimentos saludables disponibles así siempre hay algo que comer, de lo que le gusta a tu hijo. Deja que tu hijo tome decisiones en el hogar sobre lo que va a comer y cuánto. Si tu hijo es pequeño, divide refrigerios en porciones y almacena en recipientes con cierre. Esto le ayuda a tu hijo a entender el concepto de comer en porciones individuales.

  2. No uses la comida para reforzar el comportamiento. Muchos adultos inocentemente premian a los niños con golosinas como galletas o dulces. Desafortunadamente, esto crea un hábito en el niño para recompensarse a sí mismo de una manera similar como un adulto. En lugar de alimentos, refuerza la conducta verbal con elogios o con objetivos mayores a alcanzar que incluyen una actividad familiar, como una película, por ejemplo.

  3. Come comidas en familia al menos una vez al día. Las comidas en familia fomentan la conversación y el intercambio, a diferencia de comer solo o corriendo. Haz que los niños formen parte de la preparación de la comida, lo que ofrece una oportunidad para conectarse con la familia y asumir la responsabilidad de preparar comidas sanas. Los niños muy pequeños pueden ayudar mediante la mezcla de los ingredientes o poniendo la mesa, mientras que los niños mayores pueden picar verduras y controlar los alimentos en el horno o en la cocina. Hacer la preparación de comidas y comer juntos es un tiempo para centrarse en la vinculación de la familia en lugar de la comida.

  4. Haz hincapié en que se sienten frente de la televisión o la computadora menos y que hagan más actividad física. Al igual que muchos los adultos, los niños son propensos a caer en hábitos en gastar su tiempo libre viendo la televisión o jugando en Internet. Esto puede conducir a la obesidad debido a un estilo de vida sedentario y aumentar el riesgo cuando el niño sea adulto. La obesidad, según la Clínica Mayo, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Como adulto, también puedes obtener beneficios de la actividad física y el intercambio de una hora al día con tu hijo andando en bicicleta, caminando o nadando, mientras los animas a disfrutar del ejercicio.

  5. Incluye a tus hijos en el mantenimiento de un hogar limpio y saludable. Incluso los niños muy pequeños pueden utilizar una escoba y los niños mayores pueden ayudar aspirar el polvo. Crea un programa de tareas significativas pero manejables que te incluyan tanto a ti como a tus hijos al mismo tiempo. El enfoque de equipo animará la comunicación y el trabajo con los demás, y tu hijo sentirá menos que la limpieza es una tarea tediosa.

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Escrito por maura banar | Traducido por mariana nonino