Estilos de bléiseres

Los estilos de bléiseres han evolucionado con el tiempo para cumplir las necesidades de los clientes masculinos prácticos y conscientes de su cuerpo de hoy en día. Según los historiadores, esta popular chaqueta obtuvo su nombre por las chaquetas rojas "blaze" usadas por el club de remo de St. John's College, Cambridge en los años 1800. El corte, la tela, el color y los detalles ya no están limitados al prototipo del siglo 19. Sin embargo, el bléiser clásico sigue siendo un elemento básico para los hombres.

Bléiser versus Chaqueta deportiva

Los bléiseres son un tipo de chaqueta deportiva pero son menos casuales, tienen una textura más suave y son más versátiles, siendo similares a la chaqueta de los trajes con un aire relajado que pueden ser usados con vaqueros para un evento deportivo o con un par de pantalones elegantes contrastantes para el estilo casual de negocios o para los eventos semi-formales. El estilo de bléiser está guiado por el matiz de uniforme, ya que a menudo es la prenda designada para los colegios, aerolíneas y muchos clubes deportivos. La leyenda cuenta que el bléiser azul oscuro, el que todavía es el más popular, surgió cuando un capitán de la British Navy le ordenó a su tripulación que usaran chaquetas de sarga azul oscuras para una inspección por la reina Victoria. La reina aprobó la prenda, convirtiendo al bléiser azul oscuro en una prenda con un rol principal en la ropa para hombres.

Corte básico

La forma y la estructura comienzan con un corte básico. Los bléiseres de botones en un solo lado complementan a los hombres musculosos, bajitos o altos y son fáciles de combinar. Las versiones de botones dobles son óptimas para hombres delgados, son más elegantes y son considerados muy a la moda. La versión original de ajuste suelto y sin cintura ceñida es la mejor opción para los hombres robustos y para los climas fríos cuando se usan sacos cómodamente debajo de la chaqueta. Los cortes que abrazan al cuerpo de forma ajustada han aumentado en popularidad y son favorecedores para la mayoría de tipos de cuerpos. Algunos consejos para encontrar un bléiser de buen ajuste: El largo de la chaqueta debe cubrir tu cola, el largo de las mangas es 1/2 pulgada más corta que la manga de la camisa, los huecos de los brazos te deben permitir mover los brazos libremente, las arrugas o pliegues en los hombres indican que es demasiado apretado o suelto, las solapas deben mantenerse planas y el cuello liso, exponiendo 1/2 pulgada del cuello de la camisa.

Primera impresión

La tela y el color de un bléiser determinan la primera impresión. La tela de alta calidad de un color apropiado y favorecedor tendrá un acabado duradero y más resistente que la tela de traje, pero son más suaves que una chaqueta deportiva, como las de lana peinada, rayón, gabardina o cachemira. El negro y el azul oscuro son extremadamente versátiles. Los estilos de colores claros, con estampados y de telas brillantes o abultadas añaden variedad, pero a menudo son tendencias que no duran mucho. Para el clima caliente, el algodón o el lino de tonos claros de azul o beige son aceptables. Si viajar es parte de tu estilo de vida, nada compite con un bléiser oscuro de microfibra para enrollar en la maleta sin tener que preocuparte por que se arrugue.

Matices

Los detalles refinan el carácter de un bléiser. Los bolsillos superpuestos con o sin solapas son estándar. Un sólo respiradero en la parte posterior es lo más usado y favorece a la mayoría de marcos, mientras que las ranuras laterales son casuales o elegantes y menos deseadas para los hombres robustos. Los bléiseres sin respiraderos añaden elegancia y se ajustan a una constitución mediana a alta. El número de botones varía, siendo dos lo más popular. Los hombres altos pueden usar tres botones en un bléiser y cuatro botones en un abrigo y predominan los cortes de dobles botones. El origen náutico de botones dorados es conservador, mientras que las interpretaciones modernas pueden tener botones metálicos plateados o de plástico dependiendo de las preferencias individuales.

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Escrito por rosemary stocksdale | Traducido por ana maría guevara